La sal de la vida
Condimento indispensable en todas las recetas, la sal o cloruro sódico es absolutamente imprescindible para vivir. El sodio es necesario para el mantenimiento de la presión arterial y para la transmisión del impulso nervioso, mientras que el cloro lo es para neutralizar las cargas de sodio y potasio dentro y fuera de las células, así como para la activación de determinadas enzimas y contribuir a la digestión de las proteínas.
A pesar de todos sus beneficios, hay que tener mucho cuidado con las cantidades de sal que se consumen diariamente, ya que se puede llegar a forzar al organismo a eliminar lo que sobra; y la verdad es que la mayoría de nosotros ingerimos más de la que necesitamos. La cantidad de sodio que precisa nuestro cuerpo depende básicamente de la edad y la transpiración, ya que el sudor elimina mucha sal.
Por eso, a la hora de calcular la dosis necesaria hay que tener en cuenta la actividad física de cada persona, pero también el clima en el que se habita, es decir, si se vive en una zona cálida o más fría. En cualquier caso, la media que la Organización Mundial de la Salud recomienda es de seis gramos al día, lo que equivale, aproximadamente a dos cucharadas rasas.
Consumo indirecto
La sal que echamos a las comidas es sólo una parte de la que consumimos. Una quinta parte del sodio que ingerimos está presente de manera natural en los alimentos no procesados que comemos. Los procesados son los culpables de nada menos que el 60% del consumo, ya que contienen compuestos como el nitrato de sodio que se emplea como conservante, o el glutamato monosódico que se aprovecha para realzar el sabor de las comidas. Del mismo modo, el bicarbonato se utiliza como fermentador.
En cuanto a la alimentación de los niños, es importante vigilar de cerca la cantidad de sal que ingieren en las comidas. Su capacidad de eliminar el sodio es muy inferior a la de los adultos. Esa es la razón por la que nunca debe añadirse este producto a sus platos. Del mismo modo, los alimentos preparados para bebés tienen normas muy estrictas sobre las cantidades de sodio.
Riesgo de osteoporosis
Por ejemplo, los pediatras recomiendan que los primeros purés de verduras no lleven sal. Todo esto se debe a que una ingesta excesiva de dicha sustancia podría causar deshidratación, con todos los daños que esto supone. En los adultos, un exceso en el consumo de sal puede elevar el riesgo de desarrollar osteoporosis, ya que incrementa la eliminación de calcio.
En definitiva, el sodio es necesario para el organismo… pero con moderación y vigilando siempre su consumo. La cantidad mínima que debe tomar un adulto es de 1,6 gramos, que se encuentran en aproximadamente, unos cuatro gramos de sal. Una medida que nunca falla es saber que, más o menos, una cucharadita rasa de sal pesa cinco gramos y que una rebosante asciende a ocho gramos. Así que tome nota a la hora de echarla en sus comidas.
Cuidar los senos
La ley de la gravedad y el paso del tiempo acechan la delicada belleza de los senos. Su cuidado debe centrarse en el fortalecimiento de la musculatura pectoral, cuya misión consiste en mantenerlos erguidos. Si estos músculos de suspensión se atrofian será casi imposible que recuperen su altanería.
La natación, que además favorece su desarrollo armonioso, es el ejercicio estrella a la hora de mimarlos. La adolescencia (12-13 años) se considera el momento más adecuado para iniciarse en este deporte, cuya práctica deberá acompañarnos a lo largo de toda una vida. La hidratación es otro de nuestros caballos de batalla, ya que si su piel se mantiene fuerte y elástica resulta más difícil que ceda.
Productos cosméticos
Como plan de ataque no puede faltar el uso diario de cremas hidratantes para después del baño; sana costumbre que también debe extenderse a los pezones al menos tres veces por semana. No hay que olvidar que para que cualquier tratamiento sobre el busto sea efectivo deberá contemplar también el triángulo que va desde el centro del pecho hasta los hombros y el cuello.
Tenga en cuenta que la piel de esta zona es sumamente sensible y delicada, por lo que el masaje debe aplicarse con mucha suavidad. Los aceites vegetales, en especial los de borraja, germen de trigo, onagra y aguacate, son muy nutritivos, penetran de maravilla y aportan suavidad y elasticidad a la piel. Todos ellos preservan y regeneran las fibras de colágeno y tienen efectos protectores, revitalizantes y antiarrugas.
El sostén
Otra regla fundamental para lucir un pecho firme sin tener que echar mano de la cirugía es el uso de un sujetador apropiado. Esta prenda no sólo garantiza su sujeción, sino que en la época de crecimiento puede determinar su futura estética. Opte por sujetadores de algodón que sean elásticos y recojan bien sus atributos. Deseche aquellos tejidos que dan de sí con el uso, procure que no le queden muy apretados y recuerde que debe llevarlo puesto siempre que haga algún deporte.
El agua fría también es un buen aliado. Se recomienda bañarse o ducharse con agua templada y rematar la faena aplicando directamente sobre el pecho una ducha rápida con agua fría que tiene por misión revitalizar los músculos pectorales. Las menos valientes pueden hacerse un breve y suave masaje pectoral con un cubito de hielo.
Además, es primordial tratar de mantener la espalda recta en todo momento. Una posición correcta impedirá que los pechos reposen sobre la caja torácica y con ello se deteriore su erguida estética. También habrá que vigilar los cambios bruscos de peso, ya que éstos causan serios estragos sobre el busto.
Mascarilla casera
El pecho, formado sobre todo por grasa y tejido conjuntivo, se resiente de inmediato al ganar o perder kilos y da lugar a la aparición de las antiestéticas estrías. Una vez por semana y antes del baño no está de más aplicarse una mascarilla nutritiva que nutra la piel y la ayude a mantenerse hidratada y sedosa.
Disuelva en media tacita de leche fría una cucharada de aceite de oliva, una de miel y otra de levadura de cerveza, déjela actuar durante unos minutos y aclare con abundante agua templada. El sol, la arena y la sal también son enemigos a combatir. Procure dosificar el tiempo de exposición a los rayos solares y siempre bajo una crema de protección elevada.
Con mano izquierda
Lo normal en un ser humano es tener un lado hábil o dominante. La habilidad diestra es prácticamente universal, sólo se sabe de una tribu de zurdos: los Taymir, del ártico ruso, con un 75% de la población con predominancia de la izquierda. También en el clan escocés de los Kerr existe un porcentaje mayor que en el resto de la población. Hasta hace muy pocos años, esta dominancia derecha ha servido de base para la teoría que afirmaba que dicha lateralización era la “correcta”. Nada más lejos de la realidad, cualquiera de ellas es eficaz siempre que esté bien definida.
Las causas de la expansión de la habilidad derecha no están nada claras. La arqueología y la antropología apoyan la idea de que en la edad de piedra los seres humanos no tenían un lado dominante, ello se deduce de la igual proporción de utensilios para uso de una u otra mano descubiertos en sus tumbas y por el estudio de pinturas rupestres. Por otro lado, algunos estudios prenatales con ultrasonidos demuestran que la mayoría de los fetos en el útero tienden a chuparse el pulgar derecho y que sólo el 5,4% se chupan el izquierdo, lo que sugiere que la preferencia por la mano derecha existe antes de nacer.
El porqué de la zurdera
Una de las teorías, bastante popular el siglo pasado, es la de la distribución de los órganos del cuerpo humano. Según ella, el hecho de que el hígado -órgano de gran masa- esté alojado en la parte derecha del abdomen mientras el bazo -menos pesado- lo esté en el izquierdo hace que el centro de gravedad del cuerpo se desplace ligeramente a la derecha y explicaría que los antepasados tendieran a inclinarse hacia ese lado para coger los objetos del suelo. Esta hipótesis no explica la existencia de los zurdos, cuyo hígado también se encuentra en el lado derecho del abdomen. La teoría hereditaria, que se apoya en un estudio canadiense, es otra de las que se barajan sin que esté demostrada su veracidad.
Lo que sí sabe con certeza es que los hemisferios controlan el cuerpo de un modo cruzado: el izquierdo dirige los movimientos y controla las sensaciones del lado derecho del cuerpo, lo opuesto ocurre con el hemisferio derecho. En los zurdos domina el hemisferio derecho, al contrario que en los diestros. Ambos son capaces de asumir la dominancia con eficacia pero según su lateralización los individuos tienen estilos diferentes de aprender y manejar la realidad.
Distintas habilidades
Entre las funciones del hemisferio izquierdo se encuentran el lenguaje, la escritura, la expresión oral, crítica y la elaboración de juicios, la lógica, las matemáticas y el pensamiento abstracto, la memoria auditiva y la tendencia a quedarse con los detalles. Por su parte, el hemisferio derecho se ocupa del control de la expresión emocional, el lenguaje gutural y mímico, el reconocimiento de la música, el baile, la dirección del movimiento, la captación de profundidad y volumen y la captación y reconocimiento de las caras. En función de este reparto, diversos estudios han percibido distintos comportamientos en las actividades de análisis y síntesis de datos y diferentes formas de trabajo verbal y espacial.
Por lo general, hasta los dos años todas las personas son ambidiestras, con el paso de los años la lateralidad se va definiendo. La mayoría de los niños cambia de preferencia manual varias veces antes de los cuatro o cinco años. A esa edad se muestra una tendencia firme hacia una de las manos pero será a partir de los siete años cuando haga la elección de la lateralización definitiva, de todo el cuerpo no sólo de la mano. Hasta entonces es raro que un niño se manifieste de modo inequívoco en un sentido u otro.
Anorexia: lucha contra el espejo
Según muestran las estadísticas, son muchos, demasiados, los pacientes que son ingresados en hospitales con trastornos compulsivos de la conducta alimentaria. Son cifras que asustan, sobre todo porque con el paso de los años van aumentando, en vez de ir en retroceso.
Sin embargo, la incidencia de la anorexia y la bulimia es mucho mayor de lo que indican esas cifras. Cientos de familias españolas padecen la angustia de ver cómo sus hijas y cada vez más hijos, rechazan la comida por intentar ver en el espejo un cuerpo que nunca es suficientemente delgado para ellos. Cuando la enfermedad no ataca con excesiva severidad, los padres piden ayuda al médico de cabecera y al psicólogo.
El número de jóvenes que acuden a las consultas psicológicas por este problema acompañados por sus familiares sigue aumentando. Afortunadamente, y gracias a la difusión que han hecho los medios de comunicación del peligro y de los síntomas de la anorexia, en muchos casos lo hacen cuando la enfermedad es todavía precoz.
Adolescencia: época crítica
Los padres han vivido siempre con cierta zozobra la adolescencia de sus hijos. Unas veces por su aproximación al sexo y sus posibles consecuencias; en otros por los cambios de conducta o por el miedo a las drogas.
Hoy muchos de ellos vigilan a sus hijas a la hora de comer, observan si vomitan con excesiva frecuencia y las miran con atención por si pierden peso con excesiva rapidez. Cuando se sospecha que el problema existe, toman nota, incluso, de la frecuencia de su menstruación, ya que si se le retira puede indicar que los trastornos empiezan a hacer seria mella en su salud.
La aparición de estos síntomas provoca una lógica reacción de inseguridad y temor en la familia de la enferma o enfermo, que se transforma en desconcierto por los cambios de carácter que también se ponen en evidencia en poco tiempo. La anorexia se asocia con la introversión, una pérdida de atención e incluso cariño hacia los padres y hermanos; ni siquiera desean su contacto, por lo que no es extraño que se encierren en su cuarto durante horas, que provoquen fuertes disputas y que amenacen con abandonar la casa.
Aunque esta situación puede durar meses y provocar una verdadera quiebra emocional en la familia, es necesario vivir estos periodos con entereza. Hay que darse cuenta de que los que padecen esta enfermedad sufren los cambios a causa de un problema psicológico y que cuando éste se supera, la hija o el hijo volverán a ser los de antes. La ayuda tiene que llegar desde la asistencia especializada, pero está claro que también desde el apoyo, la paciencia y la firmeza de la familia.
Consejos para proteger el corazón
El corazón dispone de dos arterias para su constante alimentación, llamadas arterias coronarias. Al igual que sucede con las cañerías que transportan el agua en el interior de una casa, que se van obstruyendo cuando en el agua circulante hay muchas sales y otros minerales, las arterias coronarias se estrangulan con el paso del tiempo por influencia de hábitos inadecuados como los citados anteriormente (exceso de colesterol “malo” o LDL en la sangre, alcohol, sedentarismo, hipertensión arterial, etc.).
Las paredes de las arterias se vuelven más gruesas, se endurecen y dificultan el paso de la sangre por su interior. La limitación del paso de la sangre hace que se reduzca el aporte de oxígeno y otros alimentos al músculo cardíaco, éste chilla, produciendo el dolor típico de la angina de pecho: una sensación aguda de opresión en el pecho, cuello o brazo izquierdo.
Si la ausencia de sangre se prolonga en el tiempo (más de 20-30 minutos), llega un momento en el que las fibras musculares fallecen; nos encontramos ante el infarto de miocardio con su dolor característico. Un infarto es lo mismo que una parte del corazón muerta, dos infartos dos áreas sin funcionar, tres son ya demasiados.
Para proteger el corazón de los infartos de miocardio debemos conocer sus principales enemigos y defenderle de ellos; algo así como blindar al corazón y sus arterias. El primero de estos enemigos es el exceso de colesterol, una grasa imprescindible para el organismo (forma parte de las células, colabora en la formación de hormonas, etc.).
Colesterol
Cuando su concentración en sangre supera los 220 miligramos por cada 100 mililitros de sangre, una parte del colesterol, el “malo” o LDL, tiende a pegarse en las paredes de las arterias. Con el tiempo, el pegote se endurece con el calcio que circula libremente por la sangre y forma pequeñas piedras que obstruyen las arterias; las coronarias son unas de las más afectadas.
Este colesterol LDL abunda en las denominadas grasas saturadas como es el caso de las vísceras, embutidos, quesos, carne grasa, tocino, yemas de los huevos, mantequilla y productos similares. Conviene aportar a nuestro cuerpo más colesterol HDL como el que se obtiene del aceite de oliva y otros de origen vegetal, los cereales integrales, verduras, legumbres, frutas, frutos secos, y en general todos los alimentos ricos en grasas poliinsaturadas.
La actividad física regular en cualquiera de sus vertientes (golf, natación, paseo, bolos, bailar, correr, bicicleta) también colabora al buen mantenimiento de las arterias coronarias. El deporte contribuye a reducir el peso corporal y estimular la actividad del sistema cardiovascular y por tanto, colabora a elevar en sangre el HDL, un tipo de colesterol que además de no pegarse a las paredes de las arterias y ser más saludable, también ayuda a eliminar parte del colesterol “malo”.
Plan de ataque
Por eso es imprescindible que cualquier persona que ha sufrido un infarto de miocardio o una angina de pecho, practique una actividad física con cierta regularidad. El alcohol es otro de los enemigos del corazón, en determinadas circunstancias. Si se consume de forma moderada, como pueden ser 20-25 gramos diarios (un vaso de vino o dos vasos de cerveza o un vermut), puede tener un cierto carácter protector frente al infarto, ya que favorece la dilatación de las arterias, posee un efecto antiagregante plaquetario (menos trombosis y embolias), etc.
Pero si se ingiere por encima de esas cantidades, entre otras cosas, debilita las fibras musculares cardíacas, reduciendo poco a poco su fuerza de contracción y favoreciendo el infarto o la insuficiencia cardíaca. Tenga en cuenta que un vaso de vino equivale a 19 gr. de alcohol, una caña de cerveza 10 g, una copa de licor 16 gr. y un vaso de whisky, 30 gramos.
Tensión arterial
La hipertensión arterial también representa un peligro para el corazón, ya que cuanto mayor sea, más trabajo y fuerza debe ejercer en cada contracción, y más se erosionan las paredes de las arterias. Hay que tomarla de vez en cuando y con un tensiómetro digital podrá comprobar que no supera la cifra de 85 o 8´5 para la baja y 135 o 13´5 para la alta.
Lo mismo sucede con el tabaco ya que, entre otras cosas, favorece la elevación de la tensión arterial. Además, el monóxido de carbono y la nicotina favorecen la unión de las plaquetas de la sangre, formándose pequeños coágulos que obstruyen las arterias. Fumar casi un paquete de cigarrillos al día duplica el riesgo de infarto. Dejar de fumar permite que al cabo de 10 años sin el hábito, el riesgo de infarto sea igual al de los no fumadores.
En cualquier caso, recuerde que la confluencia de estos factores agresores del corazón no solo tienen un efecto sumatorio, sino muchas veces multiplicador. Una persona que fuma y tenga estrés, no duplica su riesgo de infarto, sino que lo multiplica por cuatro.
¿Te gusta vestir de marca?
Las personas a las que les gusta vestir de marca, están de enhorabuena. La razón no es que los modistos y marcas de prestigio vayan a bajar sus precios, sino que estos deben vender sus excedentes con cierta celeridad. Y para dar salida a estos se opta por bajar los precios.
La ropa también caduca
Los expertos en la materia aseguran que la ropa cada día tiene una vida más corta en las tiendas. Las rebajas de verano cada año se anticipan un poco más y a mediados de julio ya se pueden encontrar algunos comercios con promociones especiales.
Y es que, al contrario que hace años, cuando había dos campañas (la de verano y la de invierno) actualmente éstas se suceden casi continuamente. En algunos casos la ropa y los nuevos modelos se reponen cada cuatro semanas.
El resultado de la corta duración de los períodos de renovación de ropa es que se generan grandes cantidades de mercancía que no tienen salida al mercado. Por eso, los fabricantes, han decidido copiar el modelo que funciona en Estados Unidos desde los años sesenta: hacer grandes centros comerciales en los que dar salida a esta mercancía de marca.
Para el comprador esto tiene el aliciente de poder adquirir ropa de primeras marcas y de calidad, con una rebaja de un 30%, y hasta un 85% en épocas de rebajas.
Grandes marcas, pequeños precios
Los nombres de marca que podemos encontrar en estos establecimientos (que en España están despuntando) son varios: Timberland, Levi´s, Vista Alegre, Victorio & Lucchino, Lee Cooper, IKKS, Amichi, Camper, Lotus, Samsonite, Calvin Klein, Nike, Tommy Hilfiger y Antonio Miró.
Sin embargo, hay marcas que prefieren de momento dar salida a sus excedentes de forma más discreta y optan por el día de la ganga en una nave industrial a las afueras de la ciudad; es el caso de Loewe, Coronel Tapioca, Christian Dior, Dupont o la cadena de decoración y ropa Musgo.
Para acceder a la mayoría de los productos que estas tiendas ponen a la venta con grandes descuentos, hay que ser cercanos al círculo de buenos clientes. De lo contrario, este día de venta especial puede pasar desapercibido para la los clientes.
En grandes naves industriales
En cuanto a los centros cuyo negocio es la venta de stocks, destaca el Roca Company Stores, abierto en Madrid desde primavera de 2000. Es un lugar para ir de compras por todo el mundo sin salir de la capital, además en su establecimiento están representados los edificios más característicos del mundo.
Por su parte, Factory, otra de las empresas que se dedica a reunir marcas para que den salida a sus excedentes, tiene un centro en las Rozas y otro en Getafe (Madrid). Es común que estas tiendas de fábrica estén situadas en zonas periféricas con buenas comunicaciones.
La pionera de este tipo de ventas fue la cadena Main Outlet, en 1994. A diferencia del resto de las compañías que tienen varios locales, uno para cada marca, ésta suele exponer todos sus productos en una gran nave acondicionada para la venta.
Variedad de artículos
En estas superficies, además de ropa de marca, se pueden encontrar artículos para la casa y para el deporte y detalles para regalar. El éxito de la compañía le ha llevado a abrir establecimientos por todo el país. Vigo, Málaga, Zaragoza o Valencia, son algunas de las ciudades en las que se puede encontrar un Main Outlet.
Sin embargo, el problema de estas tiendas es que no siempre se encuentra lo que se va buscando; lo ideal es no ir con una idea preconcebida, sino con la mente abierta.
Zurdos: el mundo desde otro ángulo
Hasta épocas recientes, ser zurdo era considerada una deformación que había que corregir. Una ojeada al diccionario resulta suficiente para comprobar la mala reputación que arrastran los zocatos. La expresión a zurdas se define como “de manera contraria a como se debe hacer” y no ser zurdo significa “ser listo o hábil”. La religión acrecienta esta imagen negativa; el Corán sostiene que las dos manos de Alá son diestras y, según afirma Diane Paul en su libro Vivir siendo zurdo, en la Biblia se pueden encontrar hasta veinticinco referencias desfavorables a la izquierda.
Una tradición negativa
Además zurdo se utiliza como sinónimo de torpe o engañoso y no parece haber cosa peor que levantarse con el pie izquierdo. En realidad, la capacidad intelectual y manual de zurdos y diestros es la misma, aunque la falta de utensilios adecuados a veces les hace parecer torpes a los ojos de padres, maestros y compañeros. Para Ana Lombo de Zurdolandia el zurdo llega a ser más inteligente ya que “tiene que desarrollar sus sentidos mucho más que un diestro; es una lucha de superación constante y un reto por superar las adversidades y demostrar sus habilidades”.
Frustración y ansiedad
Cortar siguiendo una línea de puntos, escribir o incluso marcar un número en un teléfono con dial circular son actividades con un grado de dificultad añadida para estas personas. Estos pequeños problemas cotidianos pueden generar frustración, ansiedad o incluso falta de confianza en los niños, cuando por su edad no son capaces de reconocer la verdadera causa de su torpeza.
Pero, en realidad, las dificultades que un zurdo tiene para manejarse en un mundo diestro son mucho menores que la confusión interna que se le crea al contrariarle. Muchos niños zurdos aprenden a escribir espontáneamente en espejo (de derecha a izquierda y con las palabras totalmente rotadas). Esto ofrece una idea de la concepción global de los zocatos
Dificultades cotidianas
Lo normal en un ser humano es tener un lado hábil o dominante. Cuando el niño acude a la escuela sin definirse claramente por la derecha o la izquierda puede padecer dislexia (tienden a confundir ciertas letras: z/s, b/d…), dislexia numérica (por ejemplo, confunden el 2 con el 5) y discalculia (sólo logran comprender las cifras en forma de gráficos). Cuando el ojo izquierdo es el dominante hace un barrido de derecha a izquierda, inverso a la direccionalidad que se emplea para la escritura occidental. Esta es la base de buena parte de los trastornos del habla y la escritura. Aún así no hay una evidencia para vincular las dos cosas ya que la zurdera no es una causa decisiva de dislexia.
Los que más problemas sufren son aquellos que exhiben lateralidad cruzada. Por ejemplo, a los conductores zurdos con ojo dominante derecho les cuesta percibir la imagen total del tráfico cuando miran con el ojo izquierdo por el espejo retrovisor exterior; en ocasiones no se dan cuenta de que un coche les adelanta hasta que no lo tienen a su lado. Algunos estudios aseguran que los zocatos tienen un 20% más de posibilidades que los diestros de padecer accidentes practicando deporte o en la carretera.
Además es probable que padezcan problemas de orientación, lectura de mapas e interpretación de señales de tráfico, en particular aquellas que indican con palabras más que con imágenes. Ante una señal que reza Prohibido girar a la derecha, algunos zurdos pueden tardar varios segundos en aclararse.
Vino y salud: historia de una relación
En los últimos tiempos se escuchan y leen muy habitualmente informaciones sobre los efectos beneficiosos que el consumo de vino -sobre todo tinto- ejerce sobre la salud. Cada vez se investiga más a este respecto, y casi siempre con resultados positivos. Pero no hay que engañarse, la idea de asociar el vino con la salud es mucho más antigua que la civilización actual. Se trata de una relación que viene de antiguo, de muy antiguo.
Ya en el Papiro Ebers, escrito aproximadamente 1.550 años antes de la era cristiana, se ofrecía la teoría de que la ingesta de esta bebida servía de tratamiento para curar determinadas enfermedades; una de ellas era la anorexia. En el mismo documento se recetaba el delicioso zumo de uvas para paliar la tos.
También los griegos consideraban el vino como una buena medicina. Hipócrates, inventor de la medicina, basaba sus remedios en el vino y el aceite; y eso sucedía hace 2.500 años. Athanaeus recurría a la posibilidad de emplearlo como vehículo de diversas drogas beneficiosas para los heridos, ya que les facilitaba el insomnio, aunque también señalaba la posibilidad de que provocara el efecto contrario. En términos menos médicos se manifestaba otro filósofo, Platón, para quien uno de sus mejores efectos era que renueva la juventud; “el hombre comienza a sentirse reconciliado consigo mismo”, decía mientras recomendaba que la ingesta se hiciese como acompañamiento de las comidas.
Enfermedades cardiovasculares
Ya más cerca de nuestros días, en 1904, un investigador llamado Cabot apuntó la posibilidad de que el consumo de vino fuera beneficiosos para la arteriosclerosis. Y en 1952 otro investigador, I.S. Wright recomendó abiertamente su ingesta para estos enfermos. Los primeros trabajos sobre el efecto de la bebida sobre las enfermedades cardiovasculares datan de 1957, cuando se realizaron una serie de experimentos con ratas, en los que se demostraron que el organismo reducía la absorción de grasas y alcohol. Más tarde se comprobó que algunas sustancias presentes en los tintos ayudan a la reducción del colesterol en sangre.
En cuanto al vino blanco, parece demostrado que tiene efectos diuréticos. Estos aumentan en caso de que se trate de espumosos, debido al ácido carbónico. Del mismo modo, los antocianos que se encuentran en los vinos blancos atacan ciertos microorganismos infecciosos. En un estudio realizado en 1971, se ponía de manifiesto cómo estos caldos ejercen una acción sinérgica que beneficia y prolonga la acción antibiótica de la aureomicina.
En un tono algo más jocoso se puede reseñar la idea de Pasteur, gran entusiasta del vino, para quien es “la más higiénica y sana de las bebidas”. Por su parte, Alexader Fleming, aseguró que l”a penicilina cura, pero el vino hace a los hombres felices” Todas estas opiniones, desde las más antiguas, son de personas que no desconocen la peligrosidad de esta bebida si se consume en grandes cantidades. Por eso, siempre se hace referencia al consumo moderado de la misma. Un profesor de la Universidad de Stanford lo argumenta asegurando que la aspirina ingerida en exceso, también produce graves trastornos.
Agricultura biológica
La agricultura biológica persigue la obtención de frutos sanos, equilibrados y nutritivos, mediante sistemas de cultivo que mantengan y acrecienten la fertilidad de la tierra. Los que la practican no utilizan productos químicos ni sintéticos de ninguna clase y rechazan la manipulación genética. Tampoco se practican monocultivos, ni se fuerza la tierra, “no se la droga con estimulantes, ni se la hace dependiente de los llamados “tratamientos de protección”, explican desde la Asociación Vida Sana.
El proceso implica volver a utilizar los métodos tradicionales y, con ello, a cuidar el medio ambiente. Los agricultores suplen los avances de la técnica con conocimientos ancestrales. Así, mezclan en un solo campo el cultivo varias especies para aprovechar las sinergias; por ejemplo, una ristra de ajos en medio de un campo de lechugas repele los insectos. Otra táctica de los agricultores es optar por las especies autóctonas, que siempre son más resistentes.
El resultado son unos productos de gran calidad, pero algo más caros y difíciles de encontrar en el mercado. Los agricultores y ganaderos que han optado por lo ecológico explican este encarecimiento por las medidas que utilizan, menos agresivas con el medio ambiente -los cultivos biológicos se nutren sólo de abonos orgánicos- lo que supone un crecimiento más lento y en menor cantidad, es decir, una producción más modesta.
Además, este colectivo puede difícilmente competir con los grandes canales de distribución, y la rotación de cultivos obliga a dejar descansar parte de las tierras cada año. Sus defensores aseguran que el precio se traduce en una calidad superior que cifran en un aumento del valor nutritivo de entre un 35% y un 40%.
Diversos estudios demuestran que las frutas y verduras biológicas tienen un 18% más de proteínas y un 28% más de vitamina C que las convencionales. Por el contrario, tienen hasta un 93% menos de nitratos. El dato cobra relevancia si se tiene en cuenta que este habitual abono químico no contamina sólo el agua y el suelo, sino también a los que ingieren los alimentos tratados con él.
A pesar de sus innumerables ventajas y de que, según una reciente encuesta, cerca de dos tercios de los españoles conocen o han oído hablar de los productos biológicos, de momento, los ciudadanos ibéricos no contribuyen demasiado a la llamada “revolución verde”. En la actualidad existen unas 380.000 hectáreas dedicadas a la agricultura ecológica, pero el 85% de la producción se exporta a Centroeuropa, Japón y EE.UU.
El consumo ecológico en nuestro país se remonta a 1975 cuando comenzaron a venderse los primeros productos en establecimientos de dietética. Casi veinticinco años después no supera el 0,1% del consumo alimenticio total; aún se está muy lejos del consumo de otros países europeos que ya llegan al 20%.
Otro de los problemas a los que se ha tenido que enfrentar la agricultura biológica es la falta de legislación. Antes de que el sector se regularizara, en 1989, se vendieron productos normales como ecológicos y la imagen de estos últimos sufrió un duro revés. Con la puesta en marcha del Consejo Regulador de la Agricultura Ecológica (CRAE), y posteriormente de los consejos autonómicos, estas prácticas se han erradicado casi totalmente.
Hoy todos los alimentos llevan una garantía de certificación biológica. Productores, distribuidores, vendedores y consumidores se encargan de presionar a los organismo oficiales para que los análisis e inspecciones se hagan con la frecuencia y rigor necesarios. En la actualidad, el principal frente de batalla está en el control del uso que se hace de términos como ecológico, biológico, orgánico…, así como de los vocablos bio y eco.
Otra cuestión pendiente se encuentra en la comercialización y distribución. Hoy estos productos pueden adquirirse, además de en tiendas de dietética, en asociaciones y cooperativas de consumidores, en mercadillos semanales y en las propias fincas; pero la presencia en los supermercados, aunque aumenta sin descanso, es todavía testimonial.
Viajar en coche en toda regla
Cuando salimos de vacaciones en nuestro coche solemos hacer una puesta a punto más o menos detallada. Hay que procurar que la presión de los neumáticos sea la correcta, vigilar los niveles del aceite, del líquido de frenos e incluso acudir con el vehículo al taller para que le den un repaso y lo pongan a punto.
También hay que asegurarse de llevar los papepeles y que éstos estén en regla. El último Reglamento de Vehículos, que entró en vigor en julio de 1999, permite mantener los originales en casa y llevar fotocopias compulsadas por la Jefatura de Tráfico. La norma habla en concreto del permiso de circulación, la ficha técnica, la póliza y el recibo del seguro.
Accesorios
En este mismo Reglamento, concretamente en el Anexo XII, se recuerda a los conductores la obligatoriedad de llevar los accesorios, herramientas y repuestos necesarios para los casos de emergencia que pudieran surgir en el viaje. Es obligatorio que todos los turismos lleven dos triángulos homologados, que deben ser colocados de forma visible delante y detrás del automóvil a una distancia de 50 metros en el caso de una parada de emergencia.
Si se encuentra en una autopista, sólo será necesario poner el triángulo trasero (si es posible a 150 metros ). Además de este ya famoso artilugio, que se agotó pocas fechas antes de empezar a exigirse y por el que muchos pagaron sumas muy elevadas, es imprescindible disponer de un juego completo de lámparas, de las herramientas indispensables para su cambio y de una rueda completa de repuesto o una de uso temporal. En caso de parada, entre la puesta y la salida del sol, también es recomendable el uso de chalecos reflectantes .
Es importante vigilar que todo ello se encuentre en perfecto estado, de nada serviría llevar el juego de luces fundido o la rueda de recambio pinchada. Por eso es una buena costumbre llevarla a reparar nada más sufrir un pinchazo. Si, por esas casualidades que tiene la vida, volviera a pinchar, sólo le quedaría el recurso de la grúa. Estas sencillas y buenas costumbres de conductores experimentados, pueden evitarles denuncias y sanciones, además de ayudarle a realizar su viaje y el de toda la familia con más seguridad. Y si tiene el móvil recuerde utilizar un kit de manos libres por seguridad y para disminuir el riesgo de accidente.
Equiparación europea
Este Reglamento, que entre otras cosas obliga a llevar en el vehiculo dos dispositivos portátiles de preseñalización de peligro, es uno de los muchos que desarrolla la Ley de Seguridad Vial. El texto legal pretende armonizar la legislación española a la de la Unión Europea, en lo referente a la fabricación y uso de vehículos, sus componentes y piezas, para, de este modo, lograr una unificación entre todos los estados miembros de la UE.
Otra de las novedades del Reglamento es la diferencia que marca entre las transmisiones realizadas por particulares y las compraventas protagonizadas por profesionales. Si la transmisión se realiza entre particulares, el vendedor deberá entregar el permiso de circulación del vehículo a la Jefatura Provincial de Tráfico correspondiente a su domicilio, o bien a aquella en la que se matriculó el vehículo, dentro de los diez días siguientes a la firma del contrato.
Por su parte, el comprador no puede circular con el vehículo hasta no haber renovado a su nombre el permiso de circulación, para lo que dispone de treinta días desde la firma del contrato de compraventa. En caso de que no se formalizase el trámite en este plazo, la Jefatura correspondiente ordenará la inmovilización del vehículo, iniciándose el procedimiento sancionador que corresponda.
Cuando el vehículo se entregue a un vendedor profesional, el titular deberá solicitar en la Jefatura correspondiente la baja temporal del auto. En esta solicitud tiene que hacer constar sus propios datos y los del compraventa, además de la fecha de entrega.
