La perfecta alimentación del bebé

12 Noviembre, 2008 · Archivado en Familia · Comenta 

A la hora de seleccionar el tipo de alimentación más adecuada para el bebé, la Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia natural o materna, por ser éste el tipo de leche más completa para el bebé, la que mejor le protege y alimenta, además de reportar notables beneficios psicológicos a madre e hijo.

Las leches artificiales, a pesar de tener cada día una calidad más contrastada, no pueden equipararse a la materna, y sobre todo al calostro o leche de los primeros días. Durante estos 5 primeros meses de vida el número de tomas se reduce mes a mes, al tiempo que aumenta la cantidad administrada en cada una de ellas. Los primeros treinta días las tomas serán, aproximadamente siete; para el quinto mes se habrán reducido a cuatro.

A partir de entonces la leche materna no puede aportar todos los nutrientes que el bebé necesita para su crecimiento y desarrollo, razón por la cual es el momento de ir introduciendo nuevos alimentos.

El destete
Este cambio no tiene una fecha fija ya que depende de múltiples factores. Este es el momento del destete, proceso que hay que realizar de manera lenta, para evitar alteraciones digestivas e incluso emocionales al bebé. Debe ser la madre quien facilite la introducción de cada nuevo alimento, ya que eso aportará confianza al pequeño. Las primeras papillas hay que proporcionárselas con tiempo y paciencia.

Las papillas, en general, deberán estar bien trituradas por que el bebé se está iniciando en el uso de la cuchara y hasta los 8-9 meses no masticará perfectamente. Es importante introducirle en la masticación, ya que de lo contrario puede aferrarse a las papillas y durante los años siguientes negarse, por comodidad, a ingerir otro tipo de alimentos. Al principio todos los lactantes digieren con dificultad las papillas con cereales e incluso modifican sus deposiciones, pero pronto se acostumbran.

La papilla de frutas
La papilla de frutas es otro de los alimentos que se pueden introducir a partir del 5-6 mes, sobre todo cuando las de cereales son bien admitidas. Los primeras días hay que proporcionarle cantidades pequeñas, unas pocas cucharadas serán suficientes, y no insistir en caso de que las rechace. Eso sí, para elaborarlas hay que lavar las frutas previamente, quitarles la piel, eliminar las semillas o pepitas que se encuentren en su interior y utilizarlas a una temperatura adecuada.

Las primeras papillas de frutas incluyen poca cantidad; por ejemplo, media manzana, medio plátano bien maduro y un poco de leche o agua tibia. En este momento, 5-6 meses, el bebé puede consumir pequeñas cantidades de papillas de verduras de color blanco o naranja (con patata, calabaza, zanahorias, calabacín, puerro).

Verduras y carnes
Hasta los 10 meses no se puede recurrir a las verduras de color verde (tienen mucha fibra y facilitan la formación de gases). La yema de huevo y algunos derivados lácteos pueden ser introducidos también a partir de los 5-6 meses. En el caso del huevo, la cantidad recomendada es de una cuarta parte de la yema cocida no más de 2 veces por semana. Hay que esperar hasta los 11-12 meses para utilizar toda la yema e incluso la clara, sin llegar a superar medio huevo entero por semana.

Por lo que se refiere a los derivados lácteos elaborados a partir de la leche adaptada para bebés, podemos encontrar quesos frescos y yogures. Sólo a partir de los 12 meses conviene introducirles los derivados lácteos de uso habitual.

La carne, en general, se aporta desde los 7 meses, ya sea blanca (pollo) o roja (ternera, vaca, añojo) ya que son bien aceptadas cuando se preparan pequeñas cantidades (20 gramos). Se pueden preparar a la plancha o cocidas, y bien trituradas o mezcladas con las papillas de verduras. El pescado debe esperar al mes siguiente, elaborándose de forma similar a la carne. Finalmente las pastas, arroz y legumbres pueden comenzar a prepararse a partir de los 10-12 meses.

Mi hijo ha descubierto el sexo

9 Noviembre, 2008 · Archivado en Familia · Comenta 

La adolescencia provoca una revolución hormonal en el organismo de los que hasta hace semanas eran sólo unos niños.

Los cambios se reflejan en sus músculos, en su cara, en su voz, en su carácter y en los nuevos impulsos sexuales, que muchas veces son desconcertantes para el joven y que suelen ser canalizados en forma de agresividad y estrés.

Una nueva etapa
Ha comenzado un proceso de descubrimiento en el que los padres deben asumir un papel de guía. El objetivo fundamental es hacer del sexo un elemento natural al que hay que enfrentarse sin traumas, aunque también con ciertas precauciones. En la actualidad, los hijos comienzan a entender y a conocer el sexo antes de que su cuerpo esté preparado para disfrutar de él. Los medios de comunicación, el cine o Internet son ahora los vehículos que abastecen de sexo a una población que lo demanda.

Los niños y niñas también reciben ese bombardeo, lo que despierta en ellos una curiosidad precoz, y les aboca a realizar su propia interpretación de una realidad que aún no saben manejar. Después, con los amigos y amigas construirán un mundo fantástico de relaciones con el sexo contrario en el que no sabrán muy bien cómo ubicar la sexualidad.

Afrontar los cambios
Para Donald Mosher, psicólogo de la Universidad de Connecticut (EE UU) y experto en sexología: “Los padres deben comprender que sus hijos ya no se creen que los niños vienen de París. Probablemente no entiendan el proceso biológico, pero saben que nacen de la madre y que en ello el padre ha tenido algo que ver. Por lo tanto, hay que aproximarse al tema desde que son pequeños, antes de que el bombardeo de los medios les cree un mundo irreal. Deben saber que los bebés son fruto de una unión de un hombre y una mujer, y que esa unión es placentera y gratificante.”

Además, añade que “más tarde, cuando descubran su propia sexualidad, la información puede ampliarse tanto en lo que respecta a las opciones morales de esos actos -si así lo creen conveniente los padres- como a los riesgos de los mismos”.

Comprensión ante todo
Los jóvenes deben entender que para ellos el sexo será algo hermoso si es felizmente compartido, que nunca puede generar un sentimiento de culpa algo que es un impulso natural y que el final de ese descubrimiento tendrá lugar sólo cuando encuentren a la persona deseada. Los padres pueden mostrar el camino, pero serán los hijos quienes lo recorran por sí mismos.

Para Laura Grossi, psicóloga infantil, es fundamental que esa guía, asimismo, les enseñe los peligros “embarazos indeseados, enfermedades de transmisión sexual y, también, por qué no, las posibles decepciones y fracasos de la vida sexual”.

Prevenir los peligros
Estos últimos peligros no se pueden evitar, pero los primeros sí. Nunca un precepto moral debe poner en peligro las vidas de los hijos. Hay que ser conscientes de que ellos no siempre se comportan como los padres desean y, si es así, al menos deben conocer los medios para que la práctica del sexo sea segura.

Un estudio realizado en la Universidad de Edimburgo demostró que tener más información sobre el sexo no implicaba un mayor número de contactos sexuales. Se llevaron a cabo varias encuestas entre jóvenes de entre 16 y 20 años de toda Gran Bretaña. Los resultados señalaron que los encuestados con menor formación sexual iniciaban sus relaciones antes que los que habían recibido una mayor información al respecto en una proporción de tres frente a uno.

El peligro de los cincuenta en las relaciones

6 Noviembre, 2008 · Archivado en Familia · Comenta 

Generalmente, los años aportan estabilidad y armonía a la pareja. Se conocen más, cada uno disfruta de lo mejor del otro y acepta y sobrelleva mejor sus defectos. Pero las relaciones más duraderas pasan por crisis que pueden acabar con ellas o modificarlas hasta el punto de convertir la convivencia en una experiencia desagradable.

La peor de las crisis suele coincidir con el umbral de los 50 años. Y no porque sea una edad que dé lugar a cambios psicológicos, aunque también puede ocurrir, sino porque es en esa época de la vida cuando tienen lugar algunos acontecimientos que provocan la inestabilidad emocional de los cónyuges.

Síndrome del nido vacío
En primer lugar, los hijos empiezan a abandonar el hogar. Lo que durante años había sido una grata rutina, desaparece súbitamente: ni desayunos en familia, ni ruido, ni discusiones, ni conversaciones que daban una alegría especial a la casa. Aunque este hecho afecta mucho a los padres, son las madres las que sufren más la separación.

Es lo que se conoce como “síndrome del nido vacío”, que tiene como principales síntomas una cierta sensación de inutilidad y abandono que puede provocar cuadros depresivos. El hombre acepta mejor la marcha de los hijos, pero para él representa la madurez y la cercanía de la vejez. El problema se acrecienta si esta situación coincide con la pérdida de cabello, la falta de nuevas expectativas laborales o con algún fallo en su vida sexual.

Cambios fisiológicos
Por otra parte, la llegada del climaterio como precedente de la menopausia provoca una serie de cambios hormonales que perturban enormemente a la mujer; estas transformaciones deben ser entendidas por la pareja. Del mismo modo, las mujeres deben ser tolerantes con los cambios que sufren sus compañeros que, aunque menores, también padecen una pequeña revolución.

A pesar de no ser tan rápidos o extremos como la menopausia en las mujeres, los varones que superan la barrera de los 50 también sufren la disminución de sus niveles hormonales, según ha quedado de manifiesto en una investigación realizada en la universidad estadounidense de San Luis Missouri. Comparando los calores característicos de la menopausia y su tratamiento con estrógenos, el Dr. John Morley, director del estudio y profesor de Geriatría, asegura que en el caso de hombres se acusan pérdida de memoria, falta de deseo sexual y hasta osteoporosis, “el suministro de testosterona puede, en algunos casos, aliviar los síntomas”, asegura.

Transtornos emocionales
Si la paciencia y el apoyo son fundamentales para que la mujer no padezca una crisis emocional, también lo es que ésta conozca las alteraciones que se operan en su pareja. De no ser así, la suma de todo ello puede llevar a ambos a poner en serios aprietos una unión de muchos años. El hombre necesita sentirse de nuevo joven, lo que suele identificar con un cambio radical en su vida; la mujer, por su lado, se vuelve más exigente e inconformista en la búsqueda de un nuevo lugar como madre madura.

Estas transformaciones pueden llevar a un mayor conocimiento de ambos y hacerlos aún más complementarios. Si es así, probablemente a partir de entonces se vivirán algunos de los mejores años de la vida en común. Pero en otras circunstancias la crisis desemboca en ruptura. En estos casos, el hombre busca establecer cuanto antes una nueva relación en la que apoyarse. La mujer, en cambio, al haberse vuelto más exigente, tendrá más dificultades para formar de nuevo una pareja estable, pero si lo consigue logrará una armonía que había perdido.

Crisis de pareja

30 Octubre, 2008 · Archivado en Familia · Comenta 

El amor es un delicado ser vivo dotado de vida propia y rumbo impredecible ante el que no se puede bajar la guardia en ningún momento. La rutina, la pérdida del respeto o una excesiva familiaridad mal entendida amenazan sus cimientos de continuo.

El paso del tiempo es el enemigo a combatir y la conquista diaria la única arma para mantener encendido su fuego sagrado. Mientras que al inicio de una relación se suele padecer una ceguera transitoria para con los defectos del ser amado, las virtudes parecen desvanecerse con los años y a veces se instala en los corazones un sesgo perceptivo que por norma coloca en primer plano las imperfecciones del otro, como si se mirára a través de una lente de aumento. Si a esta circunstancia se suma la infidelidad, será mejor que se despida de los favores del caprichoso Cupido.

Dentro de un orden, las crisis de pareja forman parte de la relación amorosa. Se trata de momentos difíciles en los que parece tocarse fondo y sobre los que sobrevuela bajo el fantasma de la separación. El conflicto se vive como una amenaza que abre brecha en nuestra siempre frágil seguridad emocional. El desenlace dependerá de cómo sepamos afrontar esta especie de naufragio transitorio; sólo un cambio de actitud y de enfoque puede devolvernos el amor.

Ruptura o fortalecimiento
Si una pareja logra remontar este bache, la relación se ve fortalecida y ambos miembros experimentan un crecimiento personal y afectivo. Pero si fracasa en el empeño, la separación puede convertirse en la única salida hacia delante. Determinados estados emocionales como la depresión y la ansiedad pueden afectar seriamente una relación y la solución tiene que pasar, en primer lugar, por la curación del miembro que las padece como camino para superar la ruptura.

Los problemas de comunicación son una de las dificultades más graves y habituales que manifiestan las parejas en conflicto y la principal causa que motiva en los matrimonios la necesidad de acudir a un terapeuta familiar. La capacidad de diálogo sincero y saber discutir es un rasgo distintivo de madurez personal. Aunque los expertos aseguran que la mujer tiene mayor habilidad para expresar sus emociones, la transparencia debe caracterizar una comunicación entre iguales, donde no existan dominadores ni dominados, vencedores ni vencidos… Sólo así, puede salvarse el amor, una conducta motivada por la que amante y amado tienden a la fusión.

¿Niñera o guardería?

29 Octubre, 2008 · Archivado en Familia · Comenta 

Tras pasar los primeros cuatro meses de vida con su hijo, la madre trabajadora tiene que hacer frente a una situación desagradable: separarse por primera vez de él. Cuando se tiene la fortuna de contar con los abuelos, el problema queda resuelto de manera más o menos satisfactoria; nadie ofrece mayor confianza que la propia familia. Sin embargo, esta posibilidad sólo debería considerarse en el caso de no poder afrontar los gastos de una niñera o una guardería.

Responsabilidad y trabajo
La responsabilidad y el trabajo que conlleva un bebé son demasiado grandes para cargarlos cada día sobre las espaldas de los abuelos. Por agradable que resulte la tarea para ellos, ésta les cambia la vida y les condiciona completamente, justo en una época de su vida en la que pueden disfrutar de vivir sin ataduras. Pasar algunos días con el nieto es estupendo, pero ocuparse de él durante meses o años es otra cosa.

Así pues, los padres se enfrentan al dilema: “¿buscamos una niñera o lo dejamos en una guardería?”. Ambas opciones tienen sus pros y sus contras. Si se opta por la primera posibilidad, contratar a una persona para que cuide del bebé, hay que tener en cuenta que los gastos serán mayores. Una niñera a media jornada cobra, como mínimo, unos 360 euros mensuales.

Como contraprestación, las ventajas en los primeros meses de la vida del pequeño son evidentes: estará mejor atendido, los cuidados serán más específicos y se evitarán algunas enfermedades que se transmiten por el contacto con otros niños. Otro de los puntos a tener en cuenta es que ninguna guardería se responsabiliza de un pequeño cuando está enfermo, un problema que no hay que resolver cuando se tiene una persona en casa.

Precios y listas de espera
Hay una gran variedad de centros infantiles que aceptan a niños desde los primeros meses de vida. Las guarderías públicas ofrecen unas instalaciones bien cuidadas y personal especializado a unos precios muy asequibles (entre 60 y 120 euros mensuales), que varían según el tiempo de estancia y las comidas. Pero la mayoría son privadas y sus precios oscilan entre las 120 y las 420 euros al mes.

Las listas de espera para los centros públicos son muy largas, por lo que es conveniente realizar la petición de plaza durante los primeros meses de embarazo. Algunas guarderías privadas también tienen su cupo completo durante meses, por lo que es aconsejable hacer la inscripción con la misma antelación.

Elegir con rigor
En todos los casos, lo importante es conocer todos los detalles de los servicios que ofrecen, visitar las instalaciones y observar el trato a los niños. Las referencias de otros padres también son esenciales. Un dato fundamental es el número de niños por aula y el personal de que dispone cada una de ellas. También conviene prestar atención a las medidas de seguridad del centro tanto en la clase como en las zonas comunes.

Con todos esos datos pueden compararse varias y elegir la que más se ajuste a las exigencias y posibilidades de los padres. Los cuidados en las guarderías pueden ser excelentes, pero cuanto más personalizado sea el trato, más dinero costarán y, en cualquier caso, nunca ofrecerán la atención de una persona en casa, tan importante en los primeros meses de la vida del pequeño.

Parejas de hecho, parejas de derecho

28 Octubre, 2008 · Archivado en Familia · Comenta 

El 30 de junio de 1998 el Parlament de Catalunya aprobó la primera Ley de Parejas de Hecho de todo el sur de Europa. La segunda fue aceptada por las Cortes de Aragón el 12 de marzo de 1999. En ambos casos fueron consensuadas por todos los grupos parlamentarios, excepto el del Partido Popular.

Estos son los primeros textos en España y en el resto de los países de la cuenca del Mediterráneo que reconocen derechos a las parejas no casadas, tanto heterosexuales como homosexuales. Desde finales de los años 80, otros países, como los escandinavos u Holanda, han incluido en sus legislaciones los cambios necesarios para equiparar ante la Ley a cualquier tipo de unión de hecho. En la actualidad también existen leyes de parejas de hecho en las siguientes Comunidades Autónomas: Asturias, Andalucía, Canarias, La Rioja, Extremadura, Pais Valencià, Baleares, Madrid, Euskadi y Navarra. En estas dos últimas también se permite el derecho de adopción de niños por parejas de hecho homosexuales.

Las leyes aprobadas en España han permitido que, en esos territorios, parejas que conviven sin estar casadas puedan tener reconocimiento civil como tal, dentro de las competencias de las que dispone cada Comunidad Autónoma. Esto quiere decir que estas normas no incluyen nada relacionado con la Seguridad Social, la pensión de viudedad ni la legislación laboral excepto, en este último caso, en lo que se refiere a los propios funcionarios de la Generalitat.

Además del derecho de adopción, las parejas heterosexuales se benefician de una serie de ventajas administrativas. En definitiva, menos papeles y más facilidad para moverse por la Administración si quieren, por ejemplo, comprarse un piso u otro tipo de bienes o hacer el reparto legal de los mismos en caso de separación. Para convertirse oficialmente en una pareja de hecho basta con reconocerlo ante las instancias oficiales y demostrar la vida en convivencia.

Aunque legalmente las parejas de hecho no tengan los mismos derechos que las unidas de forma legal, ya ha habido varias sentencias de los tribunales a favor de los derechos adquiridos por los miembros de las parejas de hecho.

Tratamiento fiscal
Sin embargo, aunque los tribunales parezcan tenerlo claro, todavía queda mucho camino que recorrer en la equiparación de los derechos de las parejas legalmente unidas y las que no lo están. A efectos fiscales, aunque convivan juntos, los miembros de una pareja de hecho deberán hacer por separado su declaración de la renta ya que Hacienda no los reconoce como unidad familiar.

A efectos del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), existen dos únicas modalidades de unidad familiar: la formada por los cónyuges no separados legalmente y los hijos correspondientes y la formada por el padre, o la madre, soltero/a, viudo/a, divorciado/a o separado/a legalmente, y los hijos menores que con él o ella convivan, así como los hijos mayores de edad incapacitados judicialmente sujetos a patria potestad prorrogada.

Y según consta en el Manual de la Renta: “Cualquier otra agrupación familiar distinta de las enumeradas no constituye unidad familiar a efectos del Impuesto sobre la renta, independientemente de los vínculos de parentesco existentes entre las personas que la compongan y de la convivencia en un mismo domicilio”.

Tengo un hijo adolescente, ¿qué puedo hacer?

28 Octubre, 2008 · Archivado en Familia · 1 Comentario 

Suele ser conocida por ´la edad difícil´: las hormonas se vuelven protagonistas en una revolución biológica que hace del joven una fuente de emociones confusas. Llega el momento de afrontar una nueva personalidad en la que ni ellos mismos se reconocen. Luchan por adaptarse y buscan la identificación con el grupo de amigos. La familia ya no es su lugar natural ni muchos de los gustos y las ideas que le habían inculcado en ella.

Una nueva familia
El grupo de amigos se convierte en punto de referencia, en él encuentran una nueva manera de vestir, de hablar, de relacionarse, de afrontar una sexualidad desbordante que los estimula tanto como los desconcierta. Este cúmulo de cambios hace que la relación con el hijo adolescente ya no vuelva a ser la misma.

Generalmente se produce un alejamiento, un cierto rechazo de la familia como expresión de independencia y rebeldía. Y en ese proceso inevitable es imprescindible que los padres comprendan lo que pasa y acepten que la relación con el adolescente debe ser más de igualdad y menos jerárquica; que lo que hoy es blanco mañana será negro para su hijo; que los conflictos se producirán y que son ellos, los adultos, los que deben tener paciencia y saber encauzar lo que con el tiempo se quedará en una etapa más.

Libertad y solidaridad
Habrá que fijar límites en esa nueva relación con los hijos, pero sin que éstos supongan una soga para el joven. En cualquier caso, las normas serán imprescindibles para su posterior desarrollo como adultos. Luis María Sanz, psicosociólogo educativo y profesor tutor de Psicología en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) lo explica así: “Los límites que se imponen a esta edad intentan incorporar una norma a su vida y no deben verse como algo negativo, sino como una ayuda para crecer y desarrollarse. Han de estar apoyados en valores de libertad y solidaridad y dictarlos desde una actitud de comunicación y escucha, y no desde la autoridad de la experiencia de los adultos”.

“Si interpretamos los límites o normas como prohibición, no se consigue nada. Pero si es una ayuda más o menos negociada con el objetivo de establecer criterios para que los jóvenes puedan elaborar patrones propios, entonces estamos empleando la palabra límite como acción educativa, y es lo justo”, añade Sanz. Lo que es seguro es que un adolescente, para sentirse seguro y encajar los cambios, necesita afecto, comunicación, cohesión con el ámbito familiar, cierta estabilidad económica, un nivel intelectual y cultural suficiente, tener un buen grupo de amigos e inquietudes sobre lo que acontece en su entorno.

Viajar en coche en toda regla

24 Octubre, 2008 · Archivado en Familia · Comenta 

Cuando salimos de vacaciones en nuestro coche solemos hacer una puesta a punto más o menos detallada. Hay que procurar que la presión de los neumáticos sea la correcta, vigilar los niveles del aceite, del líquido de frenos e incluso acudir con el vehículo al taller para que le den un repaso y lo pongan a punto.

También hay que asegurarse de llevar los papepeles y que éstos estén en regla. El último Reglamento de Vehículos, que entró en vigor en julio de 1999, permite mantener los originales en casa y llevar fotocopias compulsadas por la Jefatura de Tráfico. La norma habla en concreto del permiso de circulación, la ficha técnica, la póliza y el recibo del seguro.

Accesorios
En este mismo Reglamento, concretamente en el Anexo XII, se recuerda a los conductores la obligatoriedad de llevar los accesorios, herramientas y repuestos necesarios para los casos de emergencia que pudieran surgir en el viaje. Es obligatorio que todos los turismos lleven dos triángulos homologados, que deben ser colocados de forma visible delante y detrás del automóvil a una distancia de 50 metros en el caso de una parada de emergencia.

Si se encuentra en una autopista, sólo será necesario poner el triángulo trasero (si es posible a 150 metros ). Además de este ya famoso artilugio, que se agotó pocas fechas antes de empezar a exigirse y por el que muchos pagaron sumas muy elevadas, es imprescindible disponer de un juego completo de lámparas, de las herramientas indispensables para su cambio y de una rueda completa de repuesto o una de uso temporal. En caso de parada, entre la puesta y la salida del sol, también es recomendable el uso de chalecos reflectantes .

Es importante vigilar que todo ello se encuentre en perfecto estado, de nada serviría llevar el juego de luces fundido o la rueda de recambio pinchada. Por eso es una buena costumbre llevarla a reparar nada más sufrir un pinchazo. Si, por esas casualidades que tiene la vida, volviera a pinchar, sólo le quedaría el recurso de la grúa. Estas sencillas y buenas costumbres de conductores experimentados, pueden evitarles denuncias y sanciones, además de ayudarle a realizar su viaje y el de toda la familia con más seguridad. Y si tiene el móvil recuerde utilizar un kit de manos libres por seguridad y para disminuir el riesgo de accidente.

Equiparación europea
Este Reglamento, que entre otras cosas obliga a llevar en el vehiculo dos dispositivos portátiles de preseñalización de peligro, es uno de los muchos que desarrolla la Ley de Seguridad Vial. El texto legal pretende armonizar la legislación española a la de la Unión Europea, en lo referente a la fabricación y uso de vehículos, sus componentes y piezas, para, de este modo, lograr una unificación entre todos los estados miembros de la UE.

Otra de las novedades del Reglamento es la diferencia que marca entre las transmisiones realizadas por particulares y las compraventas protagonizadas por profesionales. Si la transmisión se realiza entre particulares, el vendedor deberá entregar el permiso de circulación del vehículo a la Jefatura Provincial de Tráfico correspondiente a su domicilio, o bien a aquella en la que se matriculó el vehículo, dentro de los diez días siguientes a la firma del contrato.

Por su parte, el comprador no puede circular con el vehículo hasta no haber renovado a su nombre el permiso de circulación, para lo que dispone de treinta días desde la firma del contrato de compraventa. En caso de que no se formalizase el trámite en este plazo, la Jefatura correspondiente ordenará la inmovilización del vehículo, iniciándose el procedimiento sancionador que corresponda.

Cuando el vehículo se entregue a un vendedor profesional, el titular deberá solicitar en la Jefatura correspondiente la baja temporal del auto. En esta solicitud tiene que hacer constar sus propios datos y los del compraventa, además de la fecha de entrega.

¿Que tal nos llevamos con los vecinos?

23 Octubre, 2008 · Archivado en Familia · Comenta 

Si usted vive en una gran ciudad, piense en la relación que suele establecer con sus vecinos: se saludan en la escalera; sabe que la pareja del tercero tiene gemelos; que el del primero tiene un carácter de cuidado porque siempre protesta por dónde dejan las basuras los del bajo; y quizá que Gracia, la del piso de al lado, es una mujer muy educada con un hijo bien enseñado que saluda a todos con una sonrisa.

También es posible que su relación con los que conviven en su edificio sea mucho más intensa, quizá incluso de amistad… Si es así, considérese una excepción afortunada; hoy la norma de comportamiento con los vecinos no consiste en conocerlos sino en soportarlos.

Un ejemplo
Si se propone hacer una tarta de manzana y le falta azúcar: en la mayoría de los casos baja a la tienda y lo compra, si el comercio está cerrado lo deja para el día siguiente. Porque, ¿cómo va a pedir azúcar al matrimonio de la puerta de enfrente, del que no sabe ni sus nombres?; además, va a parecer que es un gorrón que se inmiscuye en el domicilio ajeno para perturbar el ocio de los demás.

El ejemplo también es válido desde la perspectiva contraria. Llaman a la puerta y usted se encuentra con la vecina que le pide un poco de azúcar para una tarta. Se la da, claro, pero después de cerrar la puerta le dice a su pareja que le parece raro que la vecina de enfrente, de la que ni sabe su nombre, haya venido para eso. En definitiva, lo que debería ser natural se convierte en extraordinario e incluso molesto por una simple falta de comunicación previa.

Una estampa cotidiana
La mujer y el hombre trabajan y llegan tarde y cansados. En el tiempo libre diario tienen que ocuparse de la casa, de la compra o de los hijos y, con suerte, ven un rato la televisión tumbados en el sofá. La vida transcurre en el trabajo y es allí donde se hacen las amistades. Lo mismo les ocurre a los niños, que forman parte de pandillas que se hacen en el colegio y no en el barrio. Consecuencia: ¿de dónde se saca tiempo o ganas para ir a reuniones sociales con la comunidad o para pararse a hablar con el vecino que se cruza a diario en el portal?

Decídase a conversar
Si no se rompe con esa dinámica perniciosa, la conocida como unidad familiar será más unidad y menos comunidad en su propio edificio. Hay que ser conscientes de que el mejor vecino es el que se conoce, con el que se conversa y quien puede servirnos de ayuda en algún momento. No está ahí para molestar o imponer sus derechos en la comunidad. Hay que dar una oportunidad al conocimiento de los demás.

Se puede charlar con los vecinos e interesarse por su vida sin parecer entrometido, sino cortés. Una vez roto el hielo, cultive esa relación porque eso hará que su hogar sea más confortable. Por ejemplo, haga un esfuerzo y acuda a las reuniones de vecinos, un buen lugar para el encuentro más que para la disputa. A partir de entonces podrán entablarse relaciones agradables o, por lo menos, sabrá distinguir a los vecinos que merece la pena conocer mejor de los que es preferible mantenerse alejado.

Accidentes en casa. Peligro para los niños

20 Octubre, 2008 · Archivado en Familia · Comenta 

Las estadísticas ofrecen algunas cifras estremecedoras. Durante los últimos años los niños españoles han padecido cerca de medio millón de accidentes en casa, algunos de ellos con consecuencias mortales. La situación no muestra visos de mejorar, durante los últimos la tendencia es claramente alcista. Sin embargo lo más doloroso de todo es que la mayoría de estos percances hubieran sido perfectamente evitables.

Los peligros más frecuentes
Los incidentes cuyo desenlace es con mayor frecuencia la muerte son los accidentes de tráfico, ya sea como consecuencia de atropellos o de colisión. Le siguen las asfixias, ya sea bajo el agua o producida por objetos diversos (elementos de pequeño tamaño que se tragan, bolsas de plástico, cordones en el cuello). El tercer puesto en el trágico ranking lo ocupan las caídas, particularmente desde ventanas o terrazas desprotegidas, así como desde los árboles.

En cuanto a su frecuencia, los enemigos más frecuentes de los niños son las caídas, causa del 40% de los accidentes. En segundo lugar, con un 10% de casos, aparecen las intoxicaciones, en particular las derivadas de productos de limpieza y medicamentos. Este oscuro panorama podría ser menos deprimente si se ponen en práctica algunas medidas preventivas.

Precauciones básicas

Los productos de limpieza, jardinería, bricolaje o similares deben guardarse en lugares seguros y fuera del alcance de los niños, nunca en armarios bajos y de fácil acceso. Preferentemente en el baño, garaje, en el balcón y, siempre, en lugares elevados. Cuando los utilice, no los pierda de vista; cualquier descuido puede ser trágico, sobre todo si tienen colores llamativos o envases que pueden confundirse con los de productos alimenticios.
Para reducir las caídas asegure sus ventanas, en particular las de la habitación del niño; en estos casos conviene instalar sistemas de apertura que les impidan abrirlas.
En las terrazas, azoteas y balcones asegúrese que no hay objetos sobre los que pueda elevarse como es el caso de sillas, cubos, cajas, taburetes, etc., y sitúe las macetas fuera de alcance (pueden ser elemento de intoxicación o simplemente utilizarse para subirse en ellas).
Evite los suelos resbaladizos, las alfombras sin suelo antideslizante, las sillas colocadas en los pasillos, o cerca de estanterías y armarios que contengan objetos que pueden llamar la atención del niño (intentará alcanzarlas por medio de la silla).
Las mesas bajas deben tener los bordes redondeados, sin esquinas, para que en caso de golpes los daños sean menores.

En la cocina procure que las galletas y otros dulces no se encuentren a la vista. Las sartenes y cazos que se encuentren en el fuego deben tener el mango hacia adentro para evitar que el niño los alcance o sean golpeados sin querer. Para prevenir estos accidentes conviene utilizar una sartén con mango extraíble.
Los enchufes son otro potencial peligro; conviene protegerlos para que los pequeños no introduzcan los dedos u otros objetos finos.
En su habitación, oculte los cables de las lámparas o de otros objetos. Asegúrese de que en las zonas de juego no se encuentren objetos de pequeño tamaño (botones, restos de alimentos, dedales, monedas, alfileres, caramelos, garbanzos, alubias) u otros objetos peligrosos como bolsas de plástico (riesgo de asfixia).
Cuando el niño se encuentre en el baño vigílelo en todo momento, aunque la bañera tenga poco agua, los riesgos de caída son continuos y, sobre todo, no deje objetos eléctricos a su alcance.

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