Alzheimer: el mal de nuestro siglo

4 noviembre, 2008 · Archivado en Salud · Comenta 

La enfermedad de Alzheimer trae de cabeza a la comunidad científica. Considerada como la alteración neurovegetativa más frecuente, este tipo de demencia afecta a más de 20 millones de personas en el mundo y los expertos aseguran que la cifra se triplicará de aquí a cincuenta años.

La edad y el propio envejecimiento neuronal que ésta conlleva son factores de riesgo decisivos. En nuestras sociedades actuales, donde la esperanza de vida se prolonga más allá de los setenta años, se ha convertido en un problema de primer orden.

Su forma de actuar
Cuando entra en escena causa estragos en el cerebro porque consigue atrofiar una de nuestras células más preciadas: las neuronas. Entre ellas fabrican unas placas compuestas de dentritas anómalas, fibras degeneradas y amiloide, una proteína que es componente esencial. Las neuronas afectadas presentan también ovillos neurofibrilares formados por una fosforilación anómala de determinadas proteínas.

Además, se produce una pérdida de las neuronas corticales y de sus fibras. Semejante ataque deteriora las conexiones sinápticas en la amígdala, el hipocampo y el neocórtex. Todo esto se traduce en la pérdida progresiva de memoria, así como el deterioro de las funciones cognitivas superiores y del comportamiento de una forma lenta e irreversible. En pocas palabras; el Alzheimer es un camino recto hacia la locura.

Factores de riesgo
En la búsqueda de un remedio efectivo, los científicos abordan las demencias tipo Alzheimer desde numerosos frentes y en los últimos años, se han acumulado sobre el tema muchísimos datos. Aunque la edad del paciente se lleva todas las papeletas como factor de riesgo en los procesos degenerativos, parece quedar demostrado que también intervenienen otros factores.

Los mecanismos de reparación del ADN se basan en una intrincada red de reacciones enzimáticas que son catalizadas por una abultada familia de proteínas. El déficit o alteración de una sola enzima puede alterar el proceso reparador. La enfermedad de Alzheimer conlleva alteraciones en estos sistemas de reparación.

Desde un punto de vista genético, el cromosoma 21 juega un papel muy importante en su aparición precoz, ya que es el encargado de codificar la síntesis de la proteína precursora de amiloide. Al menos se conocen diez patrones genéticos familiares ligados a la mutación de esta proteína. Los últimos estudios confirman que el cromosoma 14 también influye en su pronto desarrollo, mientras que el 19 se asocia a un inicio más tardío.

Tratamiento
El tratamiento de esta enfermedad se centra en la restitución de los neurotransmisores perdidos. También se emplean como terapia fármacos cerebroactivos que mejoran y corrigen los síntomas derivados de la degeneración neuronal del anciano e incorporan cierta actividad psicoestimulante.

Se trata de fármacos de acción vasodilatadora cerebral que contienen sustancias que inciden a nivel metabólico para mejorar selectivamente la actividad integradora, estimulando la transmisión sináptica.

Estar depre

3 noviembre, 2008 · Archivado en Salud · Comenta 

Las cifras cantan: 121 millones de personas sufren depresión, según el Informe sobre la salud en el mundo realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2001. Según esta organización internacional, una de cada cuatro personas sufre un trastorno neuronal o psicológico en algún momento de su vida, de forma que en el año 2020 la depresión será la segunda causa de muerte entre la población tras las enfermedades cardiovasculares. El diagnóstico de esta escurridiza patología es harina de otro costal.

Se estima que en España se detectan un 40 % de las depresiones potenciales y tan sólo un 20% de ellas son tratadas de forma adecuada, aunque se sabe que la falta de tratamiento reduce la esperanza de vida entre 10 y 15 años.

Cómo atajarla
La OMS recomienda que éste se prolongue seis meses más allá de la desaparición de los síntomas. Los fármacos antidepresivos más vendidos en España son el Prozac y el Seroxat. Se consideran muy efectivos y de cada uno de ellos se consumieron el pasado año más de dos millones de envases.

Las llamadas “píldoras de la felicidad” actúan como inhibidores selectivos de la serotonina, un neurotrasmisor que se relaciona con el estado de ánimo. Su principal efecto secundario, además de náuseas y cefaleas durante los primeros días de ingesta y los problemas de erección que provocan a algunos consumidores masculinos, es la dependencia psicológica.

Entre las sustancias naturales destacan las sales de litio que, aunque no la curan, ayudan a mitigar la llamada depresión endógena. Las psicoterapias también ayudan. En la Seguridad Social se han puesto en marcha con buenos resultados equipos multidisciplinares donde coinciden psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales y terapeutas ocupacionales.

Miedo y tristeza
La depresión se define como un estado emocional marcado por un sentimiento de tristeza e indiferencia hacia todo lo que rodea al que la sufre. La persona que la padece experimenta vacío existencial, miedo y aislamiento.

También es común una sensación de impotencia, autodesprecio, culpabilidad y baja autoestima que se vive como un sufrimiento inconmesurable. Su desarrollo se relaciona con la coincidencia simultánea de varias situaciones conflictivas ante las que el individuo pierde su capacidad de reacción.

Desencadenantes
La muerte o la separación de un ser querido suele ser un factor desencadenante de primera magnitud. La persona depresiva se vuelve hipersensible a las situaciones que vive y a su entorno.

Las actividades sociales desaparecen y más tarde, lo hacen las aficiones y los proyectos, así como el cuidado de la propia imagen. Si este estado dura más de seis o nueve meses es posible que haya que recurrir a la hospitalización. En su máxima expresión puede conducir al suicidio.

Más mujeres
La mujer es su principal víctima. Se estima que un 20% de la población femenina sufre alguna depresión a lo largo de su vida. Afecta el doble a las mujeres que a los hombres y algunas teorías, aún no demostradas, achacan esta mayor incidencia a algún tipo de herencia vinculada al cromosoma X.

La depresión postparto suele estar relacionada con problemas fisiológicos, aunque también median factores sociales y psíquicos. La falta de apoyo de la pareja o de la familia influye en gran medida en este tipo de trastorno, que a su vez repercute sobre la criatura que acaba de nacer.

La depresión y los niños
Aunque la prevalencia estimada varía considerablemente entre los distintos estudios, se calcula que entre un 10% y un 20%de los niños tienen una o más afecciones mentales o comportamentales. La magnitud real del problema se desconoce en gran parte, pero generalmente la depresión se manifiesta en estos a través de expresiones tristes y un considerable retraso en el lenguaje.

Ardor de estómago

2 noviembre, 2008 · Archivado en Salud · Comenta 

Una sensación de ardor que comienza en la boca del estómago y a veces llega hasta el pecho. Eso es básicamente lo que se siente cuando se padece de ardor de estómago, una dolencia mucho más habitual de lo que nos creemos y, por supuesto, de lo que debiera. Además de desagradable, este mal en muchas ocasiones provoca acidez, agruras, náuseas y flatulencias.

Causas
El origen del ardor de estómago se encuentra en la debilidad de las fibras musculares de la base del esófago. La relajación del esfínter esofágico inferior, llamado cardias, permite que el ácido y otros jugos digestivos fluyan hacia el esófago. La principal, que no única, causa de la acidez, es una hipersecreción de ácido clorhídrico en el estómago; en ocasiones ésta se debe a la ingestión de alimentos muy condimentados o irritantes. El exceso en el consumo de bebidas alcohólicas y el abuso de comidas copiosas ya avanzada la noche también favorecen su aparición.

Prevención ante todo
El estrés y la ingesta de numerosas aspirinas así como otros medicamentos potentes que provocan un daño considerable en el recubrimiento o mucosa del estómago, son otros de los factores que influyen en el desencadenamiento de este síntoma y que pueden desembocar en una úlcera gástrica. Más eficaz que tratar los síntomas suele ser prevenir el problema, por lo que se deben seguir algunos consejos para evitarlo.

La primera medida a tomar cuando el reflujo deja de ser esporádico, es acudir al médico. Por otro lado, además del alcohol y las comidas condimentadas, las personas que padecen gastritis deben evitar los irritantes, como el té fuerte, el café y los extractos de carne. Las comidas regulares, pequeñas, frecuentes y blandas pueden proporcionar cierto alivio.

Gastritis y úlceras
Una de las enfermedades que más produce esta desagradable sensación es la gastritis. Con frecuencia, esta dolencia se produce por una infección en el intestino causada por una bacteria llamada helicobacter pylori, que también puede provocar úlceras gástricas. En ocasiones, sobre todo cuando llega a ser crónica en personas mayores, su origen se debe al uso prolongado de los antiinflamatorios que se consumen para combatir la artritis.

Muchos especialistas afirman que una dieta inicial basada en el consumo abundante de agua, cuyo fin es eliminar las toxinas que se encuentran en el organismo, es la más adecuada. Pero también es muy recomendable comer plátanos (aportan energía y potasio); arroz blanco hervido sin ningún aditamento, para obtener carbohidratos con bajo contenido de fibra; manzanas (por su potente efectos astringentes) y pan tostado seco (produce una evacuación blanda). Todos los demás alimentos deben evitarse durante las primeras 48 horas; las infusiones de manzanilla le ayudarán a calmar el estómago así como a aliviar algunos de esos molestos síntomas.

La ansiedad también es cosa de niños

31 octubre, 2008 · Archivado en Salud · Comenta 

La ansiedad es una reacción natural a lo que nos parece extraño y que puede convertirse en una amenaza. Se siente miedo al miedo, y el cuerpo reacciona como si se tratase de un miedo real. Puede llegar a convertirse en una espiral sin salida.

En los niños, este problema también puede darse. Los bebés, por ejemplo, la viven ante los desconocidos. El ver o estar cerca de alguien que no pertenece al círculo familiar, les produce un miedo exagerado. El temor y el miedo son dos sensaciones que surgen a lo largo de la vida pero que se hacen más intensas en los primeros años. Según los especialistas, la razón se encuentra en que los bebés y los niños pequeños confunden fantasía y realidad ya que su mundo imaginativo está mucho más en acción que el de los adultos.

Un cambio de casa, de colegio, la muerte de un familiar o la separación de los padres puede provocar situaciones de temor en los menores que, de no ser tratadas a tiempo, pueden transformarse en traumas que resurgirán en la edad adulta. Aunque no deja de ser una experiencia natural -como el miedo, la tristeza o la soledad- , si se repite de un modo sistemático y sus efectos son muy acusados y exagerados, puede llegar a convertirse en una sitacuión sin salida. Ayudar a estos niños es fundamental para que puedan superar con éxito su problema.

Síntomas
La ansiedad como patología afecta a un 15% de la población infantil y adolescente, y representa un 30% de los problemas psicológicos de este sector de la población.

Dos son las formas más comunes de este problema: el temor a separarse de los padres e ir al colegio. Aunque casi todos los niños se han negado alguna vez a dejar a su madre o acudir a clase, cuando este hecho se repite hasta hacerse habitual habrá que indagar cuáles son las verdaderas razones. Los síntomas no siempre se perciben con facilidad, sobre todo porque suelen somatizarse y convertirse en dolor abdominal, náuseas, vómitos, cefaleas, palpitaciones, sudoración, temblor, mareos y llanto incontrolado.

Origen
En lo referente al origen de la ansiedad, las causas son muy variadas: pueden ser genetico-hereditarias, deberse a factores temperamentales (los casos aumentan en niños tímidos) o a factores ambientales (bajo nivel cultural, problemas económicos, divorcios, drogadicción de uno de los padres, etcétera). Muy a menudo el fundamento de este problema es el alto nivel de exigencia hacia los hijos.

Si se plantean una serie de objetivos que el niño no puede alcanzar, estos le provocarán inseguridad y miedo por su incapacidad y por la reacción de los padres. Por ello, es necesario replantearse las expectativas que tenemos para los niños, que muchas veces se relacionan con el excesivo número de actividades extraescolares a las que tienen que hacer frente. Los niños necesitan tiempo libre para dedicarse a jugar. La media jornada escolar supone un serio problema para los padres, pero no hay duda de que beneficia a los pequeños, siempre y cuando no sirva para cargarles con nuevas tareas.

Alimentos contra el cáncer

29 octubre, 2008 · Archivado en Salud · Comenta 

Como sucede en cualquier ciudad, los desperdicios, si no son eliminados se almacenan en las calles, producen mal olor, atraen a los roedores, favorecen las infecciones y, al final, la metrópoli se hace inhabitable y se convierte en un foco de infección para otras localidades cercanas.

Algo así sucede en nuestras células cuando producen mayor cantidad de residuos, también llamados radicales; no son capaces de eliminarlos a la misma velocidad que se generan. La producción se ve incrementada con la mayor parte de los factores que facilitan el desarrollo de los tumores como es el caso de la nicotina de los cigarrillos, el alcohol, el exceso de rayos solares, los contaminantes que acompañan al aire que respiramos, etc.

En estos casos debemos dotar a nuestras células con un mayor número de “basureros” capaces de recoger todos los radicales libres que producen las células. Muchos alimentos contienen sustancias antioxidantes que realizan esta función de limpieza. Entre ellos destacan los betacarotenos, betacianina, clorofila, licopeno o el resveratrol. Los alimentos que contienen alguna de estas sustancias en grandes cantidades, se comportan como anticancerígenos.

Sabrosa protección
Betacaroteno: las frutas y verduras de color naranja deben su color a esta sustancia antioxidante que también se encuentra en las espinacas y coles, aunque se almacena en mayores cantidades en las naranjas, zanahorias, calabaza, melón, etc. Los betacarotenos reducen considerablemente los niveles de colesterol “malo” en la sangre, disminuyen el riesgo de infarto de miocardio y de accidentes cerebrovasculares. Es recomendable tomar 4-5 veces a la semana productos que incluyan este tipo de antioxidantes.

Resveratrol: es una sustancia antioxidante que se encuentra sobre todo debajo de la piel de la uva y cuyas cualidades se mantienen, en parte, en el vino y otros derivados de la fruta. Por esta razón es útil comer uva entera siempre que se pueda y con cierta regularidad. El vino también tiene resvaratrol, pero en menores cantidades que el fruto de la vid entero, si bien es cierto que tomar un vaso de vino al día, vino natural, también ejerce ciertos efectos anticancerígenos.

Betacianina: se encuentra sobre todo en frutas y verduras de color rojizo o granate, especialmente granadas y remolachas. Este antioxidante es uno de los más potentes a la hora de eliminar los radicales libres, además de actuar como un antibiótico ya que tiene capacidad para impedir el desarrollo de algunas bacterias. En concreto es recomendable tomar remolacha, por ejemplo, acompañando a las ensaladas, una vez a la semana.

Licopenos: se pueden obtener en la mayor parte de frutas y verduras de color rojo, ya que es precisamente este antioxidante el que les proporciona su tono característico, en particular a las sandías, tomates, fresas, etc. Recientemente un estudio realizado en una universidad italiana demostró que las personas que consumen tomates entre 5 y 7 veces a la semana reducen a la mitad el riesgo de padecer cáncer de estómago, colon y vejiga urinaria, además del de próstata.

Verde, que te quiero verde
Finalmente, no se puede olvidar otro colorante natural que acompaña a numerosos alimentos y que muestra un gran poder antioxidante, como es el caso de la clorofila. Esta sustancia es la causante del color verde de la mayor parte de las verduras y hortalizas como es el caso del brécol, los guisantes, las judías, alcachofas, etc.

La clorofila directamente o los elementos que de ella derivan cuando es digerida en el aparato digestivo, ayudan a prevenir e incluso reducir las posibilidades de cáncer de estómago, intestino, hígado e incluso de piel, tal y como han demostrado numerosas investigaciones recientes. Eso sí, recuerde que cuanto más verde sea la verdura mayor será la cantidad de clorofila que tiene almacenada, aunque en el fondo con utilizar cualquiera de los productos citados en una pequeña ración cada día es más que suficiente para conseguir efectos anticancerígenos.

En definitiva, recuerde que el color de las frutas, verduras y hortalizas no solo es una cuestión de estética, si no que nos traducen el contenido en sustancias antioxidantes y anticancerígenas que tienen estos alimentos que, a ser posible, debemos utilizar casi a diario, aunque sea en pequeñas cantidades.

La sal de la vida

28 octubre, 2008 · Archivado en Salud · Comenta 

Condimento indispensable en todas las recetas, la sal o cloruro sódico es absolutamente imprescindible para vivir. El sodio es necesario para el mantenimiento de la presión arterial y para la transmisión del impulso nervioso, mientras que el cloro lo es para neutralizar las cargas de sodio y potasio dentro y fuera de las células, así como para la activación de determinadas enzimas y contribuir a la digestión de las proteínas.

A pesar de todos sus beneficios, hay que tener mucho cuidado con las cantidades de sal que se consumen diariamente, ya que se puede llegar a forzar al organismo a eliminar lo que sobra; y la verdad es que la mayoría de nosotros ingerimos más de la que necesitamos. La cantidad de sodio que precisa nuestro cuerpo depende básicamente de la edad y la transpiración, ya que el sudor elimina mucha sal.

Por eso, a la hora de calcular la dosis necesaria hay que tener en cuenta la actividad física de cada persona, pero también el clima en el que se habita, es decir, si se vive en una zona cálida o más fría. En cualquier caso, la media que la Organización Mundial de la Salud recomienda es de seis gramos al día, lo que equivale, aproximadamente a dos cucharadas rasas.

Consumo indirecto
La sal que echamos a las comidas es sólo una parte de la que consumimos. Una quinta parte del sodio que ingerimos está presente de manera natural en los alimentos no procesados que comemos. Los procesados son los culpables de nada menos que el 60% del consumo, ya que contienen compuestos como el nitrato de sodio que se emplea como conservante, o el glutamato monosódico que se aprovecha para realzar el sabor de las comidas. Del mismo modo, el bicarbonato se utiliza como fermentador.

En cuanto a la alimentación de los niños, es importante vigilar de cerca la cantidad de sal que ingieren en las comidas. Su capacidad de eliminar el sodio es muy inferior a la de los adultos. Esa es la razón por la que nunca debe añadirse este producto a sus platos. Del mismo modo, los alimentos preparados para bebés tienen normas muy estrictas sobre las cantidades de sodio.

Riesgo de osteoporosis
Por ejemplo, los pediatras recomiendan que los primeros purés de verduras no lleven sal. Todo esto se debe a que una ingesta excesiva de dicha sustancia podría causar deshidratación, con todos los daños que esto supone. En los adultos, un exceso en el consumo de sal puede elevar el riesgo de desarrollar osteoporosis, ya que incrementa la eliminación de calcio.

En definitiva, el sodio es necesario para el organismo… pero con moderación y vigilando siempre su consumo. La cantidad mínima que debe tomar un adulto es de 1,6 gramos, que se encuentran en aproximadamente, unos cuatro gramos de sal. Una medida que nunca falla es saber que, más o menos, una cucharadita rasa de sal pesa cinco gramos y que una rebosante asciende a ocho gramos. Así que tome nota a la hora de echarla en sus comidas.

Cuidar los senos

27 octubre, 2008 · Archivado en Salud · Comenta 

La ley de la gravedad y el paso del tiempo acechan la delicada belleza de los senos. Su cuidado debe centrarse en el fortalecimiento de la musculatura pectoral, cuya misión consiste en mantenerlos erguidos. Si estos músculos de suspensión se atrofian será casi imposible que recuperen su altanería.

La natación, que además favorece su desarrollo armonioso, es el ejercicio estrella a la hora de mimarlos. La adolescencia (12-13 años) se considera el momento más adecuado para iniciarse en este deporte, cuya práctica deberá acompañarnos a lo largo de toda una vida. La hidratación es otro de nuestros caballos de batalla, ya que si su piel se mantiene fuerte y elástica resulta más difícil que ceda.

Productos cosméticos
Como plan de ataque no puede faltar el uso diario de cremas hidratantes para después del baño; sana costumbre que también debe extenderse a los pezones al menos tres veces por semana. No hay que olvidar que para que cualquier tratamiento sobre el busto sea efectivo deberá contemplar también el triángulo que va desde el centro del pecho hasta los hombros y el cuello.

Tenga en cuenta que la piel de esta zona es sumamente sensible y delicada, por lo que el masaje debe aplicarse con mucha suavidad. Los aceites vegetales, en especial los de borraja, germen de trigo, onagra y aguacate, son muy nutritivos, penetran de maravilla y aportan suavidad y elasticidad a la piel. Todos ellos preservan y regeneran las fibras de colágeno y tienen efectos protectores, revitalizantes y antiarrugas.

El sostén
Otra regla fundamental para lucir un pecho firme sin tener que echar mano de la cirugía es el uso de un sujetador apropiado. Esta prenda no sólo garantiza su sujeción, sino que en la época de crecimiento puede determinar su futura estética. Opte por sujetadores de algodón que sean elásticos y recojan bien sus atributos. Deseche aquellos tejidos que dan de sí con el uso, procure que no le queden muy apretados y recuerde que debe llevarlo puesto siempre que haga algún deporte.

El agua fría también es un buen aliado. Se recomienda bañarse o ducharse con agua templada y rematar la faena aplicando directamente sobre el pecho una ducha rápida con agua fría que tiene por misión revitalizar los músculos pectorales. Las menos valientes pueden hacerse un breve y suave masaje pectoral con un cubito de hielo.

Además, es primordial tratar de mantener la espalda recta en todo momento. Una posición correcta impedirá que los pechos reposen sobre la caja torácica y con ello se deteriore su erguida estética. También habrá que vigilar los cambios bruscos de peso, ya que éstos causan serios estragos sobre el busto.

Mascarilla casera
El pecho, formado sobre todo por grasa y tejido conjuntivo, se resiente de inmediato al ganar o perder kilos y da lugar a la aparición de las antiestéticas estrías. Una vez por semana y antes del baño no está de más aplicarse una mascarilla nutritiva que nutra la piel y la ayude a mantenerse hidratada y sedosa.

Disuelva en media tacita de leche fría una cucharada de aceite de oliva, una de miel y otra de levadura de cerveza, déjela actuar durante unos minutos y aclare con abundante agua templada. El sol, la arena y la sal también son enemigos a combatir. Procure dosificar el tiempo de exposición a los rayos solares y siempre bajo una crema de protección elevada.

Anorexia: lucha contra el espejo

26 octubre, 2008 · Archivado en Salud · 1 Comentario 

Según muestran las estadísticas, son muchos, demasiados, los pacientes que son ingresados en hospitales con trastornos compulsivos de la conducta alimentaria. Son cifras que asustan, sobre todo porque con el paso de los años van aumentando, en vez de ir en retroceso.

Sin embargo, la incidencia de la anorexia y la bulimia es mucho mayor de lo que indican esas cifras. Cientos de familias españolas padecen la angustia de ver cómo sus hijas y cada vez más hijos, rechazan la comida por intentar ver en el espejo un cuerpo que nunca es suficientemente delgado para ellos. Cuando la enfermedad no ataca con excesiva severidad, los padres piden ayuda al médico de cabecera y al psicólogo.

El número de jóvenes que acuden a las consultas psicológicas por este problema acompañados por sus familiares sigue aumentando. Afortunadamente, y gracias a la difusión que han hecho los medios de comunicación del peligro y de los síntomas de la anorexia, en muchos casos lo hacen cuando la enfermedad es todavía precoz.

Adolescencia: época crítica
Los padres han vivido siempre con cierta zozobra la adolescencia de sus hijos. Unas veces por su aproximación al sexo y sus posibles consecuencias; en otros por los cambios de conducta o por el miedo a las drogas.

Hoy muchos de ellos vigilan a sus hijas a la hora de comer, observan si vomitan con excesiva frecuencia y las miran con atención por si pierden peso con excesiva rapidez. Cuando se sospecha que el problema existe, toman nota, incluso, de la frecuencia de su menstruación, ya que si se le retira puede indicar que los trastornos empiezan a hacer seria mella en su salud.

La aparición de estos síntomas provoca una lógica reacción de inseguridad y temor en la familia de la enferma o enfermo, que se transforma en desconcierto por los cambios de carácter que también se ponen en evidencia en poco tiempo. La anorexia se asocia con la introversión, una pérdida de atención e incluso cariño hacia los padres y hermanos; ni siquiera desean su contacto, por lo que no es extraño que se encierren en su cuarto durante horas, que provoquen fuertes disputas y que amenacen con abandonar la casa.

Aunque esta situación puede durar meses y provocar una verdadera quiebra emocional en la familia, es necesario vivir estos periodos con entereza. Hay que darse cuenta de que los que padecen esta enfermedad sufren los cambios a causa de un problema psicológico y que cuando éste se supera, la hija o el hijo volverán a ser los de antes. La ayuda tiene que llegar desde la asistencia especializada, pero está claro que también desde el apoyo, la paciencia y la firmeza de la familia.

Consejos para proteger el corazón

26 octubre, 2008 · Archivado en Salud · 2 Comentario 

El corazón dispone de dos arterias para su constante alimentación, llamadas arterias coronarias. Al igual que sucede con las cañerías que transportan el agua en el interior de una casa, que se van obstruyendo cuando en el agua circulante hay muchas sales y otros minerales, las arterias coronarias se estrangulan con el paso del tiempo por influencia de hábitos inadecuados como los citados anteriormente (exceso de colesterol “malo” o LDL en la sangre, alcohol, sedentarismo, hipertensión arterial, etc.).

Las paredes de las arterias se vuelven más gruesas, se endurecen y dificultan el paso de la sangre por su interior. La limitación del paso de la sangre hace que se reduzca el aporte de oxígeno y otros alimentos al músculo cardíaco, éste chilla, produciendo el dolor típico de la angina de pecho: una sensación aguda de opresión en el pecho, cuello o brazo izquierdo.

Si la ausencia de sangre se prolonga en el tiempo (más de 20-30 minutos), llega un momento en el que las fibras musculares fallecen; nos encontramos ante el infarto de miocardio con su dolor característico. Un infarto es lo mismo que una parte del corazón muerta, dos infartos dos áreas sin funcionar, tres son ya demasiados.

Para proteger el corazón de los infartos de miocardio debemos conocer sus principales enemigos y defenderle de ellos; algo así como blindar al corazón y sus arterias. El primero de estos enemigos es el exceso de colesterol, una grasa imprescindible para el organismo (forma parte de las células, colabora en la formación de hormonas, etc.).

Colesterol
Cuando su concentración en sangre supera los 220 miligramos por cada 100 mililitros de sangre, una parte del colesterol, el “malo” o LDL, tiende a pegarse en las paredes de las arterias. Con el tiempo, el pegote se endurece con el calcio que circula libremente por la sangre y forma pequeñas piedras que obstruyen las arterias; las coronarias son unas de las más afectadas.

Este colesterol LDL abunda en las denominadas grasas saturadas como es el caso de las vísceras, embutidos, quesos, carne grasa, tocino, yemas de los huevos, mantequilla y productos similares. Conviene aportar a nuestro cuerpo más colesterol HDL como el que se obtiene del aceite de oliva y otros de origen vegetal, los cereales integrales, verduras, legumbres, frutas, frutos secos, y en general todos los alimentos ricos en grasas poliinsaturadas.

La actividad física regular en cualquiera de sus vertientes (golf, natación, paseo, bolos, bailar, correr, bicicleta) también colabora al buen mantenimiento de las arterias coronarias. El deporte contribuye a reducir el peso corporal y estimular la actividad del sistema cardiovascular y por tanto, colabora a elevar en sangre el HDL, un tipo de colesterol que además de no pegarse a las paredes de las arterias y ser más saludable, también ayuda a eliminar parte del colesterol “malo”.

Plan de ataque
Por eso es imprescindible que cualquier persona que ha sufrido un infarto de miocardio o una angina de pecho, practique una actividad física con cierta regularidad. El alcohol es otro de los enemigos del corazón, en determinadas circunstancias. Si se consume de forma moderada, como pueden ser 20-25 gramos diarios (un vaso de vino o dos vasos de cerveza o un vermut), puede tener un cierto carácter protector frente al infarto, ya que favorece la dilatación de las arterias, posee un efecto antiagregante plaquetario (menos trombosis y embolias), etc.

Pero si se ingiere por encima de esas cantidades, entre otras cosas, debilita las fibras musculares cardíacas, reduciendo poco a poco su fuerza de contracción y favoreciendo el infarto o la insuficiencia cardíaca. Tenga en cuenta que un vaso de vino equivale a 19 gr. de alcohol, una caña de cerveza 10 g, una copa de licor 16 gr. y un vaso de whisky, 30 gramos.

Tensión arterial
La hipertensión arterial también representa un peligro para el corazón, ya que cuanto mayor sea, más trabajo y fuerza debe ejercer en cada contracción, y más se erosionan las paredes de las arterias. Hay que tomarla de vez en cuando y con un tensiómetro digital podrá comprobar que no supera la cifra de 85 o 8´5 para la baja y 135 o 13´5 para la alta.

Lo mismo sucede con el tabaco ya que, entre otras cosas, favorece la elevación de la tensión arterial. Además, el monóxido de carbono y la nicotina favorecen la unión de las plaquetas de la sangre, formándose pequeños coágulos que obstruyen las arterias. Fumar casi un paquete de cigarrillos al día duplica el riesgo de infarto. Dejar de fumar permite que al cabo de 10 años sin el hábito, el riesgo de infarto sea igual al de los no fumadores.

En cualquier caso, recuerde que la confluencia de estos factores agresores del corazón no solo tienen un efecto sumatorio, sino muchas veces multiplicador. Una persona que fuma y tenga estrés, no duplica su riesgo de infarto, sino que lo multiplica por cuatro.

Vino y salud: historia de una relación

25 octubre, 2008 · Archivado en Salud · Comenta 

En los últimos tiempos se escuchan y leen muy habitualmente informaciones sobre los efectos beneficiosos que el consumo de vino -sobre todo tinto- ejerce sobre la salud. Cada vez se investiga más a este respecto, y casi siempre con resultados positivos. Pero no hay que engañarse, la idea de asociar el vino con la salud es mucho más antigua que la civilización actual. Se trata de una relación que viene de antiguo, de muy antiguo.

Ya en el Papiro Ebers, escrito aproximadamente 1.550 años antes de la era cristiana, se ofrecía la teoría de que la ingesta de esta bebida servía de tratamiento para curar determinadas enfermedades; una de ellas era la anorexia. En el mismo documento se recetaba el delicioso zumo de uvas para paliar la tos.

También los griegos consideraban el vino como una buena medicina. Hipócrates, inventor de la medicina, basaba sus remedios en el vino y el aceite; y eso sucedía hace 2.500 años. Athanaeus recurría a la posibilidad de emplearlo como vehículo de diversas drogas beneficiosas para los heridos, ya que les facilitaba el insomnio, aunque también señalaba la posibilidad de que provocara el efecto contrario. En términos menos médicos se manifestaba otro filósofo, Platón, para quien uno de sus mejores efectos era que renueva la juventud; “el hombre comienza a sentirse reconciliado consigo mismo”, decía mientras recomendaba que la ingesta se hiciese como acompañamiento de las comidas.

Enfermedades cardiovasculares
Ya más cerca de nuestros días, en 1904, un investigador llamado Cabot apuntó la posibilidad de que el consumo de vino fuera beneficiosos para la arteriosclerosis. Y en 1952 otro investigador, I.S. Wright recomendó abiertamente su ingesta para estos enfermos. Los primeros trabajos sobre el efecto de la bebida sobre las enfermedades cardiovasculares datan de 1957, cuando se realizaron una serie de experimentos con ratas, en los que se demostraron que el organismo reducía la absorción de grasas y alcohol. Más tarde se comprobó que algunas sustancias presentes en los tintos ayudan a la reducción del colesterol en sangre.

En cuanto al vino blanco, parece demostrado que tiene efectos diuréticos. Estos aumentan en caso de que se trate de espumosos, debido al ácido carbónico. Del mismo modo, los antocianos que se encuentran en los vinos blancos atacan ciertos microorganismos infecciosos. En un estudio realizado en 1971, se ponía de manifiesto cómo estos caldos ejercen una acción sinérgica que beneficia y prolonga la acción antibiótica de la aureomicina.

En un tono algo más jocoso se puede reseñar la idea de Pasteur, gran entusiasta del vino, para quien es “la más higiénica y sana de las bebidas”. Por su parte, Alexader Fleming, aseguró que l”a penicilina cura, pero el vino hace a los hombres felices” Todas estas opiniones, desde las más antiguas, son de personas que no desconocen la peligrosidad de esta bebida si se consume en grandes cantidades. Por eso, siempre se hace referencia al consumo moderado de la misma. Un profesor de la Universidad de Stanford lo argumenta asegurando que la aspirina ingerida en exceso, también produce graves trastornos.

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