Las tiendas de alimentación dedicadas a enfermos celíacos son algo realmente novedoso en nuestro país. Las primeras se abrieron en torno a 1993. Hace muy poco tiempo que se comenzó a oir hablar con cierta asiduidad de la denominada celiaquía y, por eso, la mayoría de la gente no sabe en qué consiste. Esta enfermedad es un trastorno intestinal causado por la sensibilidad al gluten, una proteína que se encuentra en cereales como el trigo, el centeno, la cebada o la avena.

Uno de los mayores problemas de esta afección es que, aunque el gluten no sea una proteína muy conocida, está presente en muchísimos alimentos y, lo que es peor, de consumo muy habitual. Entre estos alimentos se encuentran el pan, las galletas o la cerveza. Por eso, son muchas las ocasiones en las que esta alergia obliga a cambiar los hábitos alimentarios de algún miembro de la familia.

La dolencia se presenta tanto en niños como en adultos, en estos últimos cada vez es más habitual. En los bebés, puede aparecer pocos meses después de empezar a consumir alimentos que contengan esta proteína. En otros casos, sin embargo, la enfermedad no se manifiesta hasta la edad adulta; a pesar de que se padece desde hace mucho tiempo, probablemente desde la infancia, o bien se ha carecido de síntomas, o estos han sido realmente leves.

Síntomas
En los más pequeños, la sintomatología pasa por problemas gástricos frecuentes, así como por su falta de recuperación. También es frecuente que sufran inflamación abdominal, diarrea, anemia y pérdida de peso. Cuando se da en personas de más edad padecen de fatiga, depresión, malestar general, úlceras bucales, dermatitis e incluso infertilidad.

Estos terribles problemas se producen porque el gluten causa un daño en la mucosa intestinal y provoca que el intestino pierda sus vellosidades y, por lo tanto, no sea capaz de absorber los nutrientes. Las consecuencias más graves son desnutrición, retraso en el crecimiento, anemia y alteración de las características de las heces.

Detección y diagnóstico
De cualquier modo, la enfermedad no siempre se manifiesta en toda su plenitud. A veces, en los niños se descubre porque simplemente no crecen al ritmo que el resto de los críos de su edad. En los adultos, se puede manifestar con episodios diarréicos frecuentes durante años. Muchas veces, éstos son los únicos síntomas que presenta la enfermedad.

El diagnóstico se obtiene a través de una biopsia, en la que se toma una muestra del intestino delgado. Una vez examinada, y en caso de dar positivo, el paciente debe someterse a una estricta dieta sin gluten. Un tiempo después, la biopsia debe repetirse para comprobar que las vellosidades se han recuperado. Si es así, el diagnóstico queda confirmado. Entonces, el enfermo debe someterse a una dieta sin gluten a lo largo de toda su vida. Durante los primeros meses, algunos médicos recomiendan tomar complementos vitamínicos para reforzar la alimentación.