El ritmo de vida se va acelerando, ya no hay tiempo para planificar y preparar comidas saludables; ante este panorama, el uso de complementos alimenticios ha aumentado considerablemente en toda Europa.

Estos complementos alimenticios son fuentes concentradas de nutrientes y otras sustancias con efectos nutritivos o fisiológicos. Lo normal es tomarlos para completar el consumo de nutrientes obtenidos a través de la dieta. Se ofertan en diferentes formatos, como cápsulas, comprimidos o líquidos.

Desde el 31 de julio de 2003, todos los Estados Miembros de la Unión Europea deben aplicar una ley que regula qué vitaminas y minerales pueden utilizarse, y de qué modo, para fabricar complementos alimenticios. Además, esta ley autoriza a la Comisión de la UE a limitar la cantidad de vitaminas y minerales presentes en los complementos, y armoniza las normas sobre su etiquetado.

Etiquetas correctas
Uno de los principales objetivos de esta ley es crear un mercado único para este tipo de productos dentro de la Unión. Esto implica que los fabricantes puedan competir en igualdad de condiciones y supone que los consumidores puedan obtener productos similares en cualquier país de Europa. Esta última apuesta por la globalización del mercado europeo requiere un etiquetado regularizado.

La legislación europea obliga a los fabricantes a: indicar en la etiqueta que un producto es un “complemento alimenticio”, señalar qué nutrientes contiene, cuál es la dosis diaria recomendada y advertir de no sobrepasar la dosis especificada. Además, deben precisar que estos productos deben mantenerse fuera del alcance de los niños.

Por otro lado, no pueden sugerir que los complementos alimenticios son sustitutivos de una dieta sana y equilibrada, ni alegar que sirven como tratamiento o medicación de enfermedades.

Alimentos enriquecidos
Los alimentos enriquecidos son alimentos a los que se les han añadido nutrientes con objeto de reemplazar los que se pierden durante el proceso de fabricación, procesado y almacenamiento. Además, sirve para dar a los sucedáneos un valor nutritivo similar a los alimentos que reemplazan, o para enriquecer alimentos que pueden contener o no ciertos nutrientes.

Al igual que en el caso de los complementos alimenticios, la UE está estudiando la posibilidad de desarrollar una ley que regule los requisitos de los alimentos enriquecidos. Además de detallar qué vitaminas y minerales pueden añadirse, se prevé que esta ley determine a qué alimentos pueden añadirse los nutrientes.

En general, los consumidores tienden a pensar que todos los alimentos enriquecidos son “buenos”, frente a esta situación, las autoridades europeas han considerado que es necesario limitar el uso de esta indicación a determinados productos en función de su perfil nutritivo.

Fuente adicional de vitaminas y minerales
Los complementos alimenticios y los alimentos enriquecidos son una forma de compensar el consumo insuficiente de ciertos nutrientes, ya sea por factores de carácter dietético, social, cultural o estético.