Salir de viaje con toda la familia puede ser estimulante y toda una experiencia, sobre todo para los más jóvenes. No cabe duda de que viajar en coche hoy en día se ha convertido en algo al alcance de la gran mayoría y que, poco a poco, la red nacional de carreteras está mejorando.

Viajar en automóvil ha dejado de ser una penitencia. El trazado de nuevas y mejores autopistas y autovías influye positivamente a la hora de que el ciudadano de a pie se decida a salir de casa y a realizar alguna escapada de fin de semana.

Sin embargo, en España, la mayoría de las autopistas son caras. Ir de Bilbao a Barcelona, por ejemplo, supone un desembolso superior a los 30 euros sólo en peajes; a esta suma hay que añadir la gasolina que consuma el coche.

La entrada en vigor de una rebaja en las tarifas de los peajes de un 7%, que el Gobierno aprobó en 1999, es posible que en breve tenga repercusiones positivas para el bolsillo del conductor. El Ministerio de Fomento con esta medida pretende conseguir una mayor homogeneización tarifaria de las autopistas españolas. Barcelona, por ejemplo, es una de las zonas donde las tarifas son más elevadas.

Sangría económica
Tramos cortos, de pocos kilómetros, que en muchos casos se utilizan a diario para ir al trabajo, en vez de ser un servicio cómodo, se han convertido en una sangría económica. En muchos casos la ida y la vuelta diaria del lugar de trabajo a casa, puede llegar a suponer casi 6 euros diarios.

Es indudable que con buenas autopistas y precios más razonables, el viajar se convierte en un placer. Aunque todavía son muchos los puntos que en nuestro país carecen de autopistas o autovías, se trabaja en la ampliación de estas vías, que podrían contribuir a reducir los accidentes de tráfico, siempre y cuando estén hechas para una conducción cómoda y segura.

En este sentido, el verano del año 2000, comienzan las obras de las autopistas de peaje que conectarán Ávila y Segovia con la A-6 de Madrid; además, se amplía la capacidad de esta vía con un cuarto carril en el trayecto Las Rozas-Villalba y la construcción de un tercer túnel en Guadarrama.

Fomento cree que estas nuevas autopistas potenciarán el desarrollo turístico y económico de ambas ciudades. El peaje medio para vehículos ligeros, incluido IVA, será de 1.56 euros entre San Rafael y Segovia -27,8 kilómetros- y de 0.992 euros entre Villacastín y Ávila -24,4 kilómetros-.

Peajes asequibles
Claro que no todo consiste en tener unas tarifas de peaje asequibles, de nada servirán si el precio de la gasolina sigue subiendo. La liberalización del sector, vigente desde hace ya varios años, no ha repercutido en una bajada significativa de los precios, como era de esperar al entrar en el mercado más ofertantes.

Al calor de estas subidas, algunos grandes almacenes han aprovechado para poner una gasolinera cerca de ellos y ofrecer 0.03 euros de descuento en litro por compras superiores a 48 euros. Y aunque no se nota demasiado en el total a pagar, algo ayuda.

Al hilo de esto, el Ministerio de Economía y Hacienda ha abierto la posibilidad de que se modifiquen los contratos en exclusiva de las petroleras con las gasolineras. El Servicio de Defensa de la Competencia encuentra conductas de prácticas restrictivas al libre mercado.

Demandas
El verano pasado, la Asociación de Propietarios de Estaciones de Servicio, que agrupa a más de 300 empresarios de gasolineras, puso una denuncia ante esta entidad, la notificación se está tramitando en el Tribunal de la Competencia. En ella se señala que en el contrato que las petroleras ofrecen al empresario de gasolineras, estos aparecen como comisionistas y no como revendedores.

Con la aplicación de esta nueva figura que piden las gasolineras -y que está más acorde con la normativa comunitaria tras la liberalización del sector- los propietarios de las estaciones podrían fijar los precios una vez recibido el suministro de las petroleras. El comisionista, sin embargo, se ve obligado a fijar el precio que le dicta éstas.

Si finalmente, el Tribunal de la Competencia da luz verde a la posibilidad abierta por el Ministerio de Economía de que se puedan modificar los contratos en exclusiva de las petroleras con las gasolineras, se abriría la puerta para que otras empresas pudieran competir por los contratos de suministro. Este hecho, sin duda, repercutiría en la rebaja del precio de la gasolina que todos los consumidores pagamos.