Podemos recorrer el país entero de norte a sur, de este a oeste y de noroeste a suroeste probando distintos vinos de calidad y sin cansarnos de ellos. El itinerario bien podría comenzarse por el Norte, concretamente en Galicia, tierra de abundantes vinos. Una de sus Denominaciones de Origen más conocidas es la de Rías Baixas, que es casi lo mismo que decir Albariño, uva que da origen al vino del mismo nombre. Más popular es la D.O. de Ribeiro que, sobre todo, ofrece blancos. De esta zona, se puede viajar hasta el Valle de Monterrey.

El País Vasco cuenta con dos D.O., ambas de vinos txakoli. El de Guetaria (también se cultiva en Zarauz) es fundamentalmente blanco; en Vizcaya se ofrecen, además, rosados y tintos. Muy cerca de esta zona, en la Denominación de Origen de Navarra, se dan algunos de los más famosos caldos del país; destaca el rosado que, además, se produce en un alto porcentaje, el 44% del total.

De Rioja no hace casi falta hablar, pues su fama trasciende nuestras fronteras. Se elabora tinto, blanco y rosado. La principal variedad de uva del primero es la tempranillo, que le otorga olores y sabores consistentes, poderosos y muy tánicos. Si seguimos hacia Aragón, destacan las denominaciones de Calatayud, Cariñena y Somontano.

Mediterraneo
Continuando hacia el este, en Cataluña cuentan nada menos que con nueve Denominaciones de Origen (Alella, Barberà, Costers del Segre, Empordà, Penedès, Pla de Bages, Priorat, Tarragona y Terra Alta), entre las que destacan, por su calidad, los vinos del Priorat (con precios astronómicos). Un poco más al sur, en la Comunidad Valenciana, disfrutan de las D.O. de Utiel Requena, Valencia y Alicante. Y en Murcia, Jumilla, Bullas y Yecla.

Castilla y Andalucía
Buenos y reconocidos vinos los de Andalucía, empezando por los de Jerez y la manzanilla de Sanlúcar de Barrameda, y siguiendo por los de Condado de Huelva, sin olvidar la D.O. de Málaga o la de Montilla Moriles. Entre los más populares vinos del país se encuentran los de Castilla La Mancha, comunidad en la que se despliegan cuatro D.O.: Almansa, La Mancha, Valdepeñas y Méntrida.

Madrid y las islas
Rodeada por estas tierras, Madrid también goza de una Denominación de Origen, la de Vinos de Madrid; la tradición de los caldos madrileños se remonta nada menos que al siglo XII. El paseo por la Península finaliza en Castilla-León, una de las zonas más ricas en cantidad y en calidad: Bierzo, Cigales, Ribera del Duero, Rueda y Toro son sus D. O. ¡Para dejarse caer por allí de vez en cuando!

Las tierras españolas rodeadas por mar también tienen mucho que presumir. En Baleares, la Denominación de Binissalem; en Canarias, la de La Palma, Tacoronte-Acentejo, Ycoden Daute Isora y las más recientes de Valle de Orotava, El Hierro y Lanzarote.