Cuando salimos de vacaciones en nuestro coche solemos hacer una puesta a punto más o menos detallada. Hay que procurar que la presión de los neumáticos sea la correcta, vigilar los niveles del aceite, del líquido de frenos e incluso acudir con el vehículo al taller para que le den un repaso y lo pongan a punto.

También hay que asegurarse de llevar los papepeles y que éstos estén en regla. El último Reglamento de Vehículos, que entró en vigor en julio de 1999, permite mantener los originales en casa y llevar fotocopias compulsadas por la Jefatura de Tráfico. La norma habla en concreto del permiso de circulación, la ficha técnica, la póliza y el recibo del seguro.

Accesorios
En este mismo Reglamento, concretamente en el Anexo XII, se recuerda a los conductores la obligatoriedad de llevar los accesorios, herramientas y repuestos necesarios para los casos de emergencia que pudieran surgir en el viaje. Es obligatorio que todos los turismos lleven dos triángulos homologados, que deben ser colocados de forma visible delante y detrás del automóvil a una distancia de 50 metros en el caso de una parada de emergencia.

Si se encuentra en una autopista, sólo será necesario poner el triángulo trasero (si es posible a 150 metros ). Además de este ya famoso artilugio, que se agotó pocas fechas antes de empezar a exigirse y por el que muchos pagaron sumas muy elevadas, es imprescindible disponer de un juego completo de lámparas, de las herramientas indispensables para su cambio y de una rueda completa de repuesto o una de uso temporal. En caso de parada, entre la puesta y la salida del sol, también es recomendable el uso de chalecos reflectantes .

Es importante vigilar que todo ello se encuentre en perfecto estado, de nada serviría llevar el juego de luces fundido o la rueda de recambio pinchada. Por eso es una buena costumbre llevarla a reparar nada más sufrir un pinchazo. Si, por esas casualidades que tiene la vida, volviera a pinchar, sólo le quedaría el recurso de la grúa. Estas sencillas y buenas costumbres de conductores experimentados, pueden evitarles denuncias y sanciones, además de ayudarle a realizar su viaje y el de toda la familia con más seguridad. Y si tiene el móvil recuerde utilizar un kit de manos libres por seguridad y para disminuir el riesgo de accidente.

Equiparación europea
Este Reglamento, que entre otras cosas obliga a llevar en el vehiculo dos dispositivos portátiles de preseñalización de peligro, es uno de los muchos que desarrolla la Ley de Seguridad Vial. El texto legal pretende armonizar la legislación española a la de la Unión Europea, en lo referente a la fabricación y uso de vehículos, sus componentes y piezas, para, de este modo, lograr una unificación entre todos los estados miembros de la UE.

Otra de las novedades del Reglamento es la diferencia que marca entre las transmisiones realizadas por particulares y las compraventas protagonizadas por profesionales. Si la transmisión se realiza entre particulares, el vendedor deberá entregar el permiso de circulación del vehículo a la Jefatura Provincial de Tráfico correspondiente a su domicilio, o bien a aquella en la que se matriculó el vehículo, dentro de los diez días siguientes a la firma del contrato.

Por su parte, el comprador no puede circular con el vehículo hasta no haber renovado a su nombre el permiso de circulación, para lo que dispone de treinta días desde la firma del contrato de compraventa. En caso de que no se formalizase el trámite en este plazo, la Jefatura correspondiente ordenará la inmovilización del vehículo, iniciándose el procedimiento sancionador que corresponda.

Cuando el vehículo se entregue a un vendedor profesional, el titular deberá solicitar en la Jefatura correspondiente la baja temporal del auto. En esta solicitud tiene que hacer constar sus propios datos y los del compraventa, además de la fecha de entrega.