Para procurar que estas molestias del síndrome menstrual sean menos intensas e incluso que desaparezcan se puede recurrir, particularmente durante esos días, a una serie de alimentos. Estos, al ser ricos en sustancias similares a las hormonas femeninas y otros elementos, hacen que los cambios hormonales no sean tan bruscos y, en consecuencia, los síntomas apenas se manifiesten. Veamos cada una de esas molestias y la forma en que podemos tratarlas.

La anemia
La anemia y las reglas abundantes, acompañadas de abundante flujo menstrual, van casi de la mano. En ambos casos nos encontramos ante pérdidas importantes del hierro que acompaña a los glóbulos rojos, responsables del transporte del oxígeno en la sangre. Las mujeres que unos días antes de la menstruación liberan de forma natural mayores cantidades de estrógenos, con relación a la progesterona, en sangre tienen reglas más abundantes. Este notable desequilibrio facilita un mayor sangrado.

Una vez instaurada, la anemia se manifiesta por palidez, sensación de cansancio casi permanente, mareos, etc. Para prevenirla hay que tratar de evitar el desequilibrio hormonal y, al mismo tiempo, elevar las cantidades de hierro aportada en las comidas. A ello ayuda la ingestión de alimentos que contienen bioflavonoides, sustancias que regulan el flujo menstrual y que se encuentran sobre todo en las frutas (que deben comerse enteras), vegetales crudos y, sobre todo, cítricos.

En lo referente a los productos ricos en hierro, se puede recurrir a las carnes rojas, cacao, perejil, soja, cereales, espinacas, zanahorias, cerezas, avellanas, castañas y yema del huevo, entre otros. Conviene no utilizar el té ó el café durante estos días y reducir su uso de manera habitual si se tienen estas molestias, ya que interfieren de forma notable la absorción del hierro en el intestino.

Dolor y molestiasje
Las molestias en los senos son debidas a una excesiva reacción de estos órganos a las hormonas femeninas, los estrógenos. La hinchazón suele acompañarse de dolor (mastalgia) y se ve favorecida en aquellas mujeres tienen una dieta rica en grasas saturadas (grasa animal), ya que ésta incrementa los efectos de los estrógenos sobre los senos. Por esta razón, es fundamental que las mujeres que se encuentran afectadas por este tipo de molestias reduzcan el consumo de grasa animal, embutidos y frituras al mínimo.

Las reglas dolorosas son, por desgracia, bastante frecuentes. Recientemente se ha demostrado que más del 50% de las mujeres que padecen esta situación muestran notables deficiencias de magnesio, mineral imprescindible para que las hormonas actúen de forma equilibrada y para controlar los movimientos de la musculatura del útero, responsable último del dolor menstrual.

Síndrome premenstrual
Finalmente encontramos el denominado síndrome premenstrual, definido por un conjunto de síntomas (se han registrado más de 100 signos y síntomas diferentes) que van desde el dolor ligero hasta el aumento de peso, pasando por cambios en el estado anímico, que se manifiestan sobre todo durante los días anteriores a la menstruación. No se conocen muy bien sus causas pero sí se ha demostrado que la mayor parte de estos síntomas puede aliviarse manteniendo bien equilibrados los niveles de glucosa en la sangre, y evitando oscilaciones importantes.

Para ello nada mejor que comer, cada 2 ó 3 horas, pequeñas cantidades de alimentos ricos en hidratos de carbono, como un trozo de pan, un biscote ó similar. En definitiva, para evitar la mayor parte de las molestias asociadas a la menstruación, nada mejor que abusar de las frutas y verduras, reduciendo el uso de la grasa animal, café y tabaco.