Personas de riesgo de contraer gripe

3 Septiembre, 2009 · Archivado en Salud · Comenta 

Determinados grupos de población corren un riesgo elevado de sufrir complicaciones asociadas a la gripe. Estos son los siguientes:

Los pacientes mayores de 65 años. Estas personas cuando se contagian con el virus presentan un alto riesgo de desarrollar otras infecciones.

Los pacientes con enfermedades o tratamientos que restan fuerza a las defensas del sistema inmune, así como personas infectadas con el VIH.

Los pacientes con enfermedades pulmón. Las personas que sufren de bronquitis crónica o asma, suelen sufrir un aguzamiento de su enfermedad, con lo que también aumenta su dificultad a la hora de respirar. También son grupos muy propensos a desarrollar neumonías, después del contagio.

Los pacientes con enfermedades cardiovasculares. Puede sufrir disfunciones cardíacas, y propiciar edemas, dificultad respiratoria o bajadas de tensión.

Las personas que tienen diabetes. Como consecuencia de la gripe se produce un aumento del nivel de glucemia en sangre, que en casos extremos pueden llevar incluso a un coma.

Personas que residen o trabajan en lugares donde el riesgo de contagio es muy elevado. Como pueden ser hospitales o residencias.

Los niños y adolescentes que reciben un tratamiento crónico con aspirina. Sufren el riesgo de desarrollar el síndrome de Reye, que supone una afección grave en el hígado y en el sistema nervioso.

¿Qué debo hacer cuando tengo gripe?

2 Septiembre, 2009 · Archivado en Salud · Comenta 

Las personas que no sufren ninguna otra enfermedad respiratoria o con probabilidad de complicaciones, lo más adecuado es que guarden reposo en cama y tomar antitérmicos para bajar la fiebre y calmar los dolores musculares y de cabeza, típicos de la gripe. También es conveniente tomar abundantes líquidos, en especial agua o zumos.

En los pacientes de alto riesgo, existe la posibilidad de que se les recete antibióticos. Esto se hace, únicamente para tratar posibles complicaciones bacterianas.

Antes no existía ningún fármaco para curar la gripe. Hoy en día hay unos medicamentos que, además de los síntomas también tratan la causa. Son los inhibidores de la neuraminidasa y resultan efectivos en el tratamiento de la gripe, incluso con los cambios del virus. El tratamiento debe empezar antes de los dos primeros días, y así se reduce la duración de la enfermedad.

Gripe: para evitar contagios, quedarse en casa

1 Septiembre, 2009 · Archivado en Salud · Comenta 

La gripe se transmite por contagio y la fuente de infección siempre es el propio enfermo. La transmisión es por vía aérea a través de las gotas de saliva expulsadas por los enfermos al hablar, toser o estornudar.

Por lo tanto, cuando aparecen los primeros síntomas,  lo mejor es quedarse en casa guardando reposo, para evitar los contagios masivos.

La enfermedad es más frecuente en los meses fríos, en lugares cerrados o en  condiciones de hacinamiento. Por lo que, cuando se den estas circunstancias, conviene estar más atento que nunca para evitar más contagios.

La gripe que llega

28 Agosto, 2009 · Archivado en Salud · 4 Comentarios 

Con la llegada de los primeros fríos aparece la gripe. Una enfermedad altamente contagiosa, que nos acompaña hasta la primavera.

La gripe es una infección vírica que, anualmente, llega a padecer hasta un 20% de la población al año. Obliga al enfermo a guardar reposo en cama y, con frecuencia, causar baja laboral. Por su parte las personas que se incluyen dentro de los denominados “grupos de riesgo” deben vacunarse.

gripeLa gripe es una infección aguda de las vías respiratorias, de carácter vírico. Los virus causantes de la gripe son dos; el Influenza A y el Influenza B. El primero produce una enfermedad más virulenta y también más muertes. Asimismo, es causante tanto de epidemias como de pandemias.

El Influenza B, produce epidemias pero no pandemias y la infección a la que da lugar es algo más leve que la del tipo A.

Los primeros síntomas aparecen después de haber estado en contacto con alguno de los virus. Normalmente empiezan a las 48 horas de producirse el contagio. Es entonces cuando sube la fiebre, normalmente elevada, aparece la sensación de frío, los dolores musculares, de garganta y de cabeza, la secreción nasal, la tos seca, la falta de apetito y una sensación de malestar general. Estos síntomas suelen durar varios días, en torno a la semana, aunque a veces se prolongan más, y luego van cediendo.

Distinguir la gripe del resfriado

Conviene distinguir entre gripe y resfriado. Aunque los síntomas más frecuentes del resfriado son similares a los de la gripe, la principal diferencia es que, éste no suele producir fiebre elevada o malestar general. Además, la gripe aparece de un modo repentino.

Es importante distinguir si se tiene gripe o resfriado porque, en determinadas personas, desconocer que está contagiado por el virus puede traer consecuencias fatales. Por el contrario, en el resfriado común, las complicaciones son menos frecuentes y la duración global de los síntomas suele ser menor.

Plan de vacunación

La vacuna contra la gripe está indicada en todas aquellas personas que se incluyan dentro de los denominados “grupos de riesgo”. Cuando un individuo sufre una infección viral, el cuerpo genera defensas en el sistema inmune que le protegen contra una nueva infección por ese virus. Las vacunas tratan de crear esas defensas para evitar o atenuar la enfermedad.

El virus Influenza, tanto el A y el B sufren cambios con mucha facilidad, lo que da lugar a distintas cepas del virus. Normalmente estas cepas varían de año en año. Por lo tanto, en función de la cepa atacante las vacunas también se modifican anualmente, bajo la recomendación de la OMS.

El periodo recomendado para la vacunación está comprendido entre los meses de Septiembre y Octubre. La vacuna empieza su efectividad a las dos semanas de la aplicación y tiene una validez de tan sólo 6 meses, por lo que es necesario vacunarse todos los años, independientemente de sí el virus es de la misma cepa o no.

A las personas mayores de 13 años se les administra una sola dosis de 0,5 ml por vía intramuscular. Los niños menores de 8 años deben recibir dos dosis con un intervalo de un mes.

Eficacia de la vacuna y contraindicaciones

La vacuna no ofrece una cobertura total. En personas mayores de 65 años y en residentes de instituciones cerradas, disminuye la incidencia de complicaciones, pero evita la enfermedad sólo en un 30-40%.

La eficacia de la vacuna, también depende del estado inmunitario de la persona que la recibe, y de que, la composición de la vacuna coincida con las cepas de virus de ese periodo.

También existen contraindicaciones. Así la vacuna no debe administrarse a personas con hipersensibilidad a las proteínas del huevo, a la polimixina o al bisulfito sódico o aquellas que sufran enfermedades agudas con fiebre superior a 38ºC.