Homeopatía: dosis de salud

24 Septiembre, 2008 · Archivado en Salud · Comenta 

La homeopatía es un sistema terapéutico que se fundamenta en el principio de la similitud, la dinamización de las dosis infinitesimales y la potenciación de los productos medicinales; por los cuales los medicamentos en dosis débiles llegan a curar síntomas análogos a aquellos que producen en cantidades mayores.

Nitrato de plata, veneno de abeja, tinta de sepia, polen o plantas son materia prima habitual de los homeópatas. En manos de un experto, cerca de doscientas cincuenta sustancias procedentes del mundo vegetal, animal y mineral se convierten, tras un preciso proceso de fabricación, en remedio de muchos males. En la actualidad la eficacia de los medicamentos homeopáticos no es cuestionable, pero la comprobación científica es una de sus asignaturas pendientes. Hoy, sigue siendo un misterio cuándo, cómo y dónde actúa el medicamento homeopático.

Eficacia reconocida
La experiencia clínica de más de dos siglos y numerosos estudios han confirmado la presencia de actividad biológica y han echado por tierra las teorías de quienes los calificaban de placebos. Pero aún queda por demostrar su eficiencia frente a los fármacos tradicionales; las dosis infinitesimales -que hacen desaparecer la molécula original- y la existencia de distintos remedios para un mismo mal dificultan esta empresa.

Aún así, cada vez son más los ciudadanos que recurren a tratamientos homeopáticos, a pesar de que la Seguridad Social ni los subvenciona ni los receta. Las nuevas tendencias en farmacia -enfocadas a realizar un seguimiento del paciente que ayude a minimizar los efectos secundarios- han facilitado la popularización de una terapéutica que se vislumbra menos agresiva con el paciente.

En detrimento de la medicina tradicional
Este método alternativo cuenta con la aprobación de una parte de la comunidad médica, está reconocido como tratamiento médico, presente en cursos de postgrado y, en algunos países, se encuentra incluido en la sanidad pública; no obstante, cuenta con tantos defensores como detractores.

El hecho de tratarse de una terapéutica experimental cuyo proceso curativo se desconoce, y la utilización de sustancias tan poco habituales en la medicina convencional no han contribuido a eliminar este tipo de perjuicios.

Con sus inconvenientes

El desconocimiento y la falta de regulación son otros dos problemas a superar. Por el momento, son muchos los que confunden la homeopatía con la fitoterapia (tratamiento con plantas) o la desprecian por poco rigurosa. Para practicar esta medicina, la normativa exige estar en posesión del título de médico y tener una formación específica sobre la materia.

Lo que podría parecer una sencilla lista de remedios se complica al servir cada sustancia para curar más de una enfermedad y existir diversos remedios para cada uno de los males. Uno de los inconvenientes de la homeopatía es su precio; cada tubo cuesta entre 4.21 y 6.01 euros y puede durar un mes o una semana. Estos tratamientos están fuera de la sanidad pública y no existen indicios de que la situación vaya a cambiar; de hecho, un anexo de la normativa en vigor advierte de su exclusión de la Seguridad Social. Hoy, resulta más barato curar una amigdalitis por medio de la medicina convencional. Los posibles efectos secundarios, aunque están minimizados, son otro de los factores a tener en cuenta; mal utilizada, la homeopatía puede provocar un agravamiento.

Cómo se practica el Método Pilates

20 Julio, 2008 · Archivado en Salud · Comenta 

Para comenzar a trabajar con el Método Pilates, el instructor debe analizar la condición física de cada persona, sus desequilibrios, debilidades, problemas y necesidades, lo que quiere decir que antes de empezar es recomendable dejar todos los datos o historial físico en manos de profesionales (lesiones antiguas, dolores actuales, edad, sexo, si ha practicado o no algún tipo de ejercicio).

El Método Pilates se centra en el acondicionamiento corporal por que es una técnica que trabaja sobre las condiciones del cuerpo que tiene uno. Al tener un mapa corporal se puede empezar a diseñar una clase especialmente hecha para el cuerpo que tenemos delante. Uno de los principios de Pilares era que cada uno tiene un cuerpo diferente y que entones necesita una atención diferente. Poco a poco se irán superando distintas fases, teniendo en cuenta que es indispensable el control de la respiración para activar cada músculo con un propósito específico.

Los movimientos son lentos y suaves; precisan de una concentración similar a la del yoga, por lo que sirve también para liberar tensiones y problemas. Al principio se empieza siempre desde el centro del cuerpo lo que llamamos el “centro de energía” y que incorpora los abdominales, los lumbares y los glúteos. Al tener este centro fuerte el cuerpo esta protegido. A partir de aquí, se empieza a extender a diferentes partes del cuerpo porque Pilates está concebido para ejercitar el cuerpo desde el centro a las extremidades, adoptando prácticamente todas las posturas posibles, algunas increíbles.

J. H. Pilates inventó un sistema único y original de aparatos para realizar los ejercicios basados en su método. Cada uno de ellos tiene sus propias características. Un estudio de Pilates esta equipado de más de una docena de aparatos que ayudan al profesor a diseñar su clase para cualquier tipo de cuerpo.

Una de la maquinas principales se llama Reformer que tiene aspecto de una cama con un carro con ruedas que se desliza hacia arriba y abajo, lo que permite al cliente practicar los movimientos que haría de pie pero tumbado, sin que se produzcan impactos sobre las articulaciones. Es la máquina más utilizada y de la que se ha hecho una versión pensada para los clubes de fitness y para hacer clases colectivas y coreografiadas con música. Trabaja los pies, los muslos, la columna, el abdomen y los hombros. Los principiantes comienzan trabajando en una colchoneta en el suelo y, a medida que van avanzando, pasan al Reformer y otros aparatos.

Otra maquina muy utilizada es el Cadillac. Su diseño, tras años de experimentación se asemeja al de una cama de hospital donde se ha colocado una infraestructura de metal con muelles y barras. En este aparato, la persona puede estirar o refortalecer su cuerpo sin moverse demasiado.

Las otras maquinas que se utilizan son básicamente las que ayudan a aliviar el esfuerzo y a estirar o refortalecer el cuerpo siguiendo el alineamiento natural de éste. Las tres bases de Pilates son: estiramiento, fuerza y control. Lo que se intenta, por tanto, es adquirir un cuerpo ágil, gracias al estiramiento fibrado y fuerte con ejercicios correctamente realizados.