Actividades para niños de 3 a 6 años

15 octubre, 2008 · Archivado en Familia · 4 Comentarios 

PLASTILINA, PUZZLES Y CONSTRUCCIÓN

Habilidades que desarrolla. Son actividades enriquecedoras para los niños. Les permiten desarrollar la psicomotricidad fina, la imaginación -realizando creaciones innovadoras- y la visión espacial. Además, les ayuda a asimilar la realidad reproduciéndola con estos materiales…

Pautas a seguir. Es preciso que los padres planifiquen ciertos tiempos para que el niño disfrute de estas actividades. Aunque es una actividad individual, es necesario que algún adulto supervise esta tarea. Al finalizar, es conveniente que se le inculquen hábitos de recogida de juguetes.

Cómo evaluarla. Se medirá la dificultad que estas actividades suponen para los niños, los logros obtenidos, su capacidad imaginativa para la creación de figuras tanto con plastilina como con construcción, la mejora progresiva en la realización de los puzzles…

JUEGO SIMBÓLICO

Habilidades que desarrolla. Permite al niño desarrollar vertiginosamente su capacidad intelectual, asimilar la realidad a través de la imitación de roles que observa en su familia, en la escuela,… Permite exteriorizar los sentimientos y proporciona las destrezas necesarias para enfrentarse a problemas, pues a través del juego, éstos aparecen y se afrontan con una actitud positiva y enriquecedora.
Pautas a seguir. Es imprescindible crear un espacio cálido y familiar en el que el niño se sienta seguro y dotarle de objetos que favorezcan una vivencia más real y significativa del juego.
Cómo evaluarla. Para evaluar los avances del niño, los padres deberán observar cómo plantea las situaciones, qué temas aparecen en éstas y cómo se enfrenta ante ellas. Es positivo que si el niño accede, los padres participen en su juego respetando siempre su libertad.

ACUDIR A CONCIERTOS

Habilidades que desarrolla. Llevar a un niño a un concierto le acerca a una realidad nueva como es un palacio de música; y al arte musical, fuente de enriquecimiento y de desarrollo intelectual y emocional.

Le permite apreciar la música como otra forma más de comunicación. Le ayuda a interiorizar normas básicas de comportamiento como respetar el silencio ante una obra musical. Que sea un rato placentero compartido con los padres, hace que éste aprecie todavía más la relación que mantiene con sus progenitores.
Pautas a seguir. Los padres deberán elegir la obra previamente, tener en cuenta su duración y que sea alegre para mantener despierto el interés de los hijos. Resulta especialmente recomendable la obra Pedro y el lobo compuesta por Prokofiev, en la que a través de la música se relata una historia. Cada instrumento es un personaje. Por ejemplo, el trinar de los pájaros es representado por las flautas traveseras. Es interesante presentar los personajes al niño anteriormente y la acción que transcurre entre ellos. Así, el niño podrá entender la obra al escucharla en directo.
Cómo evaluarla. Después del concierto, es conveniente dialogar con los hijos para ver sus impresiones ante la nueva experiencia. Qué han entendido, qué les ha causado mayor interés, qué instrumento les ha gustado más. De esta manera, el niño asentará la experiencia vivida ordenadamente en su pensamiento.

CUÉNTAME UN CUENTO

Habilidades que desarrolla. Escuchar cuentos es una de las actividades más anheladas por los niños. Favorece el desarrollo de la imaginación. Supone una fuente rica de adquisición y desarrollo del lenguaje pues les permite interiorizar nuevas estructuras gramaticales y vocabulario, imprescindibles para posteriores aprendizajes matemáticos, sociales, naturales… Además, supone el desarrollo de la memoria porque se ven obligados a guardar en su mente todos los detalles para comprender el argumento.
Pautas a seguir. Es conveniente que los padres conozcan bien el argumento del cuento. Es importante utilizar distinto timbre de voz para caracterizar a cada personaje, distintos tonos de voz para dar intriga y generar sustos que atraigan y mantengan concentrado al niño en el relato.
Cómo evaluarla. Es positivo preguntar al niño sobre el cuento, qué personaje le gustaba más, qué había ocurrido en el cuento, para que el niño le saque el máximo partido.

¡Cuéntame un cuento!

9 octubre, 2008 · Archivado en Familia · Comenta 

Erase una vez un mundo donde los niños aprendían a leer, a imaginar, a crear una dimensión de fantasías a través de los cuentos. Desde muy pequeños, entrar en la cama era penetrar en un bosque encantado, o quizá en un castillo de caballeros y dragones. Esa era su mejor compañía y su ilusión.

Primero se limitaban a escuchar los relatos narrados por sus padres o los abuelos después, cuando ya podían interpretar lo que se escondía tras las frases de sus libros preferidos, se introducían en este mundo imaginario por sí mismos. Pero ocurrió que, como por el hechizo del mejor mago del más increíble cuento, las palabras se hicieron imágenes, y lo que antes admiraban, ahora lo vivían. Y el cuento cambió.

Según coinciden libreros y editores, en España ahora se publica más y mejor que nunca literatura infantil, pero no son muy optimistas respecto a la afición lectora de los niños. Los padres ya no dedican parte de su tiempo a leer o contar a sus hijos lo que a ellos les narraron cuando eran pequeños; la habitual falta de tiempo explica en parte este cambio de hábitos que también se explica por el hecho de que resulta más cómodo poner al niño frente al televisor, la videoconsola o el ordenador y dedicarse a sus propias actividades.

Engancharse a la lectura
No es de extrañar que cada vez más temprano los pequeños se acerquen a las realidades virtuales y, por lo tanto, que pronto abandonen la lectura. Si se incrementan las ventas de libros infantiles, según las asociaciones editoriales, es por el aumento de los lectores ´inducidos´, debido a la preocupación de los colegios por estimular la lectura, pero sin que se consiga que al final se enganchen a ella.

¿Cómo enseñarle?
No es fácil, ni bueno, evitar que un niño se sienta atraído por la realidad que le ofrecen las nuevas tecnologías, pero no por ello hay que abandonar unos estímulos que le servirán para no perder la afición literaria y para hacer que su imaginación trabaje con otros elementos. Hay que educarle para que sea así, y el mejor camino es compartir ese aprendizaje. En principio con el relato, por ejemplo al ir a la cama; que el niño vea cómo sus padres imaginan otros mundos para él y explicarle que lo hace gracias a los cuentos que leyó de pequeño; después con la lectura de libros con imágenes que recreen el cuento.

Cuando ya sepa leer, lean juntos, compartan y comenten las historias. De esta manera aprenderán a vivir con intensidad la pura imaginación. Probablemente, después la batalla del tiempo estará perdida ante la televisión y los ordenadores, pero quizá puedan conservar el gusto por la lectura, al menos unos minutos cada día. Más aún, si es una oportunidad de compartir ese tiempo con sus padres.

Los niños ante el divorcio

30 septiembre, 2008 · Archivado en Familia · Comenta 

Según un reciente estudio, más de la mitad de las parejas que se han casado en la década de los noventa verán fracasar sus matrimonios y deberán sufrir la separación. Si es verdad, como parece, que el número de divorcios aumenta, es evidente que también se ven involucrados en ellos un mayor número de niños. Y esa suele ser la primera preocupación para la pareja que decide romper su unión: ¿qué pasa con los hijos?

Los pequeños no lo entienden
Es a partir de los cuatro o cinco años cuando los niños son conscientes de que papá y mamá tienen problemas y cuando sufren el divorcio. La primera reacción de los hijos es el desconcierto por una situación que saben que existe, pero que no entienden.

Ellos han conocido a sus padres siempre juntos y no pueden darse cuenta de los problemas que provoca el hecho de que ahora comiencen a ver menos a su padre o a su madre. El niño, además, suele ser víctima de crisis nerviosas o depresivas si la tensión entre los cónyuges se traslada a los otros miembros de la casa por discusiones o enfrentamientos violentos.

Poco después, los pequeños suelen negarse a admitir lo que ya es un hecho: insisten en la reconciliación de los padres o protestan cada día porque no pueden ven al progenitor que se ha ido de casa. Este periodo puede resultar más o menos largo en función de la manera en que se haya producido el divorcio; en definitiva, según los padres hayan logrado explicar y hacer lo menos dolorosa posible la situación.

Evitar que presencie discusiones
Si realmente no se quiere hacer que el hijo sufra por los problemas de sus padres es necesario excluirlo de la tensión que se genera por esta causa; eso no quiere decir que no sepa que existen graves diferencias. Cuanto mayor es el niño, mejor puede asimilar el hecho de que existen problemas, siempre que no los perciba a través de gritos, insultos y discusiones violentas. Si éstas se producen, no debe ser delante de los hijos; si el motivo de la discordia es su educación, algo que han hecho mal o su custodia tras el divorcio, las medidas de precaución deben extremarse.

Separación amigable
Varios estudios de psicología infantil desarrollados en Estados Unidos y la Unión Europea han demostrado que el niño sufre mucho más en situaciones en que los padres son infelices juntos que posteriormente, cuando vive sólo con uno de los dos y ve al otro en un nuevo ambiente e, incluso, con una nueva pareja. Estas reacciones no son difíciles de entender; los niños quieren sentir que sus padres son felices; lo contrario les provoca muchas alteraciones.

Si la separación es amigable a sus ojos, la tensión generada desaparecerá. El pequeño percibe que su papá y su mamá ahora sonríen y juegan con él más que antes; además ahora tiene dos casas que son suyas, dos cuartos, dos armarios de juguetes y en cada visita su progenitor le tiene preparado un programa de diversiones que antes, cuando vivían juntos, solía disfrutar con mucha menos frecuencia.

Los niños y las videoconsolas

28 septiembre, 2008 · Archivado en Familia · Comenta 

El de las videoconsolas es una negocio de dimensiones gigantescas que mueve millones de euros en todo el mundo. Las compañías del sector han encontrado un filón interminable en esta diversión virtual que reta a los usuarios a demostrar sus habilidades visuales, reflejos, coordinación e intuición.

Cada cierto tiempo, un nuevo chip o un nuevo procesador mucho más avanzado que el anterior permite producir nuevas consolas que requieren nuevos y más sofisticados juegos. Es decir: se tira la consola y los juegos viejos y se compra la novedad para enfrentarse a retos aun más reales. El proceso no tiene fin y los gastos tampoco. Pero, ¿qué familia se resiste?

Sentido común y mesura
Varios especialistas en psicología adictiva han señalado los riesgos del uso frecuente de los vídeojuegos; en cualquier caso, aún no se ha comprobado que este tipo de ocio cree una psicopatología semejante. De hecho, la mayoría de los psicólogos concluye que no existen diferencias significativas en la estructura de la personalidad de los usuarios de vídeojuegos respecto a los que no los utilizan.

Juan Alberto Estallo, psicólogo del Instituto Psiquiátrico de Barcelona y experto en nuevas tecnologías, considera que los vídeojuegos no presentan secuelas adversas en la conducta de los individuos a medio y largo plazo. Un estudio del especialista concluye que la práctica regular y sostenida de estos juegos no supone ninguna modificación especial en las actividades sociales, ni produce problemas físicos.

Riesgo de adicción
Aún así, el riesgo de la adicción existe; un pequeño porcentaje de la población emplea una gran parte de su tiempo de ocio con las consolas y gasta fuertes cantidades de dinero en comprar nuevos equipos y juegos. Para evitarlo es bueno imponerse unos límites, que deben valer tanto para los padres como para los hijos. La primera norma es fijar un máximo de entre una y dos horas diarias para dedicar a los vídeojuegos y sustituir los de carácter agresivo por otros más didácticos.

Otra buena costumbre a seguir es no permitir que esa actividad impida realizar cualquier otra tarea social; y tampoco está de más que padres e hijos jueguen juntos, ya que impedirá que el usuario se aisle.

Por último, es aconsejable que los niños vean en los vídeojuegos un punto de encuentro con otros niños y no una forma solitaria de diversión. Por eso es conveniente que se reúnan en casa unos cuantos amigos y realicen competiciones y torneos, resultará más divertido y les ayudará a relacionarse. En cualquier caso, siempre debe limitarse el tiempo de uso.

Castigos físicos: ¿si o no?

26 septiembre, 2008 · Archivado en Familia · Comenta 

Hay diferentes tipos de padres. Unos creen que no hay nada como una buena bofetada a tiempo y otros creen que la fuerza del dialogo lo puede todo. Para algunos la disciplina es un mal necesario y para otros el único método; todos coinciden en que sin ella no se puede educar a un niño. Pero, ¿dónde están los límites entre libertad y disciplina?

En este siglo, un nuevo modelo educativo basado en la tolerancia y el respeto a la libertad del niño vino a cuestionar la severidad y el castigo, la disciplina y la obediencia que marcaban la relación entre los adultos y los más jóvenes. Y ahora se reabre el debate: ¿hay que pegar a los hijos?

Demasiado frecuente
Para muchos, dar una bofetada a un crío en determinadas circunstancias es saludable. “Un bofetón puede ser educativo si se da en las condiciones debidas. Pero ha de ser ocasional y hay que explicar por qué se hace”, afirman algunos padres.

Según el Ministerio de Educación, los padres de más de un millón y medio de menores tienen acusada tendencia a emplear el castigo físico; de ellos, medio millón sufre habitualmente malos tratos. En última instancia, el menor está amparado por el Código Penal y el Civil, que precisan que es facultad del padre corregir a sus hijos, pero sin someterlos a castigos desproporcionados.

Regulado por la ley
Donde existen claras normas de comportamiento es en la relación entre el menor y sus maestros. El Ministerio establece que “todos los alumnos tienen derecho a que se respete su integridad física y moral y su dignidad personal, no pudiendo ser objeto de tratos vejatorios o degradantes. Tampoco podrá ser objeto de castigos físicos o morales”. En cualquier caso, todos los educadores vuelven a incidir en la importancia de la disciplina y, también, en la dificultad para imponerla al niño.

Los modelos más tolerantes, conscientes de que sus teorías tienen ciertos defectos formales, también intentan inculcar la disciplina como un ejercicio de autocontrol; pero no siempre funciona. En definitiva, la cuestión última sería qué clase de persona se quiere formar: obediente y tranquila, espontánea y con iniciativa… Incluso sabiendo el tipo de adulto que se desea confiar a la sociedad, no se conoce una fórmula segura para que el experimento tenga éxito. Quizá el secreto esté en los genes.

Fiestas de cumpleaños: casi un lujo

25 septiembre, 2008 · Archivado en Familia · 1 Comentario 

Los hijos comienzan su agitada vida social casi antes de empezar a andar. Empiezan asistiendo a las fiestas de  cumpleaños del retoño de la amiga de mamá, pero a estos les siguen las celebraciones de los aniversarios de sus compañeros de tenis, inglés y karate y, por supuesto, las de sus compañeros de cole. A final de curso, la apretada agenda del pequeño habra hecho su pequeña aportación a la relación de gastos familiares; unos costos que se incrementarán de forma considerable si el pequeño es un gran relaciones públicas.

Obligación social
Si a lo largo del curso el pequeño asiste a una media de veinte cumpleaños, los padres tendrán que reservar un presupuesto especial para este tipo de eventos. A estas fiestas no se puede ir con las manos vacías y, hoy por hoy, no es posible encontrar un regalo más o menos aceptable por menos de 9 euros.

Si la celebración la organiza alguien del círculo más cercano de amigos el presupuesto puede dispararse hasta las 18 euros. En cualquier caso, y por aquello de dar cifras medias, no es disparatado calcular en 180 euros el presupuesto destinado a este menester.

Locales especializados
Si decide celebrar el cumpleaños de su hijo en algún local acondicionado para estos eventos, reste otras 180 euros a su cuenta. Esta cifra está calculada para una celebración matutina (más barata) a la que acudan de doce a catorce invitados. Los gastos variarán, siempre al alza, dependiendo del número de niños, del local y de la hora.

Los parques infantiles especialidados suelen disponer de piscinas de bolas, toboganes y un sinfín de aparatos de plástico para que los niños se diviertan a su aire sin demasiado peligro. Son una buena opción para los padres que prefieren evitar la presencia de veinte infantes en casa y desean librarse de la ardua tarea de recoger y limpiar el desorden resultante. A la comodidad de los padres hay que añadir el disfrute de los niños, que saltan y brincan a sus anchas, comen sólo lo que les apetece y se llevan su imprescindible bolsa de chucherías como recuerdo.

Un negocio con filón
La proliferación de locales de este tipo en la mayoría de las ciudades da una idea de la gran aceptación que están teniendo y de lo bien que resuelven la papeleta, aunque aprovechen demasiado el tirón y sus precios sean excesivos. Las dos horas que suele durar la fiesta vienen a costar entre los 9 euros y los 12 euros por niño.

En caso de que se quieran sustituir los toboganes y las piscinas de bolas por una mini discoteca con espectáculo de pompas de jabón, payasos, títeres, guiñol, una película, karaoke y piñata, la broma puede salir por unas 12 euros por niño; en el precio queda incluida la grabación en vídeo de la fiesta.

Espectáculo en casa
Dependiendo del número de asistentes, es posible que casi salga más económico contratar un espectáculo en casa. En estas fiestas a domicilio suele haber payasos, títeres, magia y animación con juegos por espacio de una hora; los precios varían entre las 100 euros y las 150 euros. Es cuestión de hacer números y decidirse. Si al niño o niña le dan miedo los payasos, algo bastante frecuente entre los más pequeños, es mejor olvidarse de esta última opción.

La fiesta más económica es la de toda la vida: una tarta con velas, emparedados, una piñata y, para que no se aburran, como animadores pueden servir el padre y algún amigo o familiar caritativo. En este caso, los gastos no superarán las 60 euros; pero este tipo de saraos sólo es recomendable para padres enrollados y con mucha marcha, de lo contrario pueden acabar de los nervios. Tenga en cuenta que la fiesta se prolongará, como mínimo, durante dos horas; ciento veinte largos minutos en los que no se podrá bajar la guardia.

Es importante tener juegos de reserva y un montón de ideas originales para poner en práctica en caso de emergencia, como pintarles la cara a los pequeños o jugar a los marcianos con pistolas de papel de aluminio. Si se acepta esta opción, lo mejor es celebrar el cumpleaños del niño un sábado, así se tendrá todo el domingo para recuperarse de la fiesta.

Caramelos y tarta
El tema de los gastos se completa con otro pequeño detalle, los caramelos para los compañeros de la clase. Si en el colegio permiten los pack de cumpleaños -algunos los prohiben y prefieren que se lleve una bolsa de caramelos para repartir entre todos- y se prefiere decide comprarlos, ha de saberse que cuestan unos 25 euros, suponiendo que en la clase del niño haya 35 niños y que cada uno de ellos salga por unos 0.75 euros. Si en el colegio o guardería es costumbre llevar una tarta, hay que añadir unos 15 euros más, pero también puede recurrirse a la tarta casera.

Si el homenajeado es el propio hijo, no hay que olvidarse del pertinente regalo. Como se trata de su cumpleaños no vale cualquier cosa; tal vez una bicicleta, una casa de muñecas, un coche teledirigido, una muñeca que llora, come y hace pipí a la vez o su primer ordenador. Llegado a este punto, y si no queda presupuesto, lo único que queda por decir es que se puede pagar en plazos.