El mercado de la decoración viene marcado por una pautas o normas generales de distribución de estancias. Tanto fabricantes como decoradores tienen claros algunos principios básicos.

Las placas, por ejemplo, deben disponer de fogón o encimera a ambos lados para mayor comodidad. El fregadero tiene que estar cerca del lavaplatos y lo más lejos posible de los aparatos eléctricos.

La campana o extractor debe tener salida al exterior para descongestionar la estancia lo antes posible y así descargarla de olores y humos. El frigorífico, si es bajo, puede ir situado en la misma distribución del fogón. Si se trata de una nevera de mayor tamaño, resulta más práctico y decorativo, que acompañe a mobiliario de altura como el escobero o la despensa. Las tomas de agua deben ir siempre debajo del mueble fregadero.