Lo primero que hay que tener claro es que no es lo mismo reparar que renovar las tapicerías. Si se es fiel a los gustos personales, se realizarán modificaciones para mejorar lo que el tiempo ha estropeado; se seguirá la misma línea de decoración y la única preocupación será ajustarse al presupuesto. Si hace suyo lo de renovarse o morir, entrará en un mundo de infinitas posibilidades que pueden convertir cada decisión en una tortura. Sin embargo, y siempre que se pueda, variar le estimulará porque verá que puede hacer de su casa un nuevo espacio.

Las nuevas tendencias empujan a los decoradores, profesionales o aficionados, a ser atrevidos con la combinación de los tonos. Sea arriesgado si lo desea, pero siempre teniendo en cuenta la luz y los espacios en los que vive. Por ejemplo, un sofá oscuro puede ser muy elegante, pero empobrecerá el salón si la ventana es pequeña o está alejada; asimismo, las rayas de la colcha de la cama harán que su habitación parezca más pequeña.

Lo primero que debe tener en cuenta a la hora de elegir las telas para sofás, butacas, cortinas y demás mobiliario, es el color de las paredes. O corta por lo sano y vuelve a pintar o se adapta a lo que tiene. Cuanto más alegre y vivo sea el tono de la pared, menos tendrá donde elegir. Los colores oscuros en las paredes pueden asumir bien el contraste en los muebles.

Luz y color
La luz es una ventaja; a mayor luminosidad, mayores posibilidades. Un buen ventanal permite utilizar los añiles, los terracotas o los verdes oscuros. En contraste, puede utilizar tonos diferentes en los distintos muebles. Por ejemplo, terracotas en el sofá y rojos suaves en la alfombra y el sillón. Otra posibilidad es avivar el recinto con amarillos o azules, si es que el contraste no lo consigue con las paredes.

Para las butacas y la ropa de cama, conviene inclinarse por los colores suaves. Los ambientes en los dormitorios deben ser relajantes, entre otras cosas porque ayudan al descanso. Por el contrario, podrá dejar volar su imaginación en la habitación de los niños; los tonos vivos estimulan a los pequeños. Verdes, azules, rojos, naranjas y amarillos llenos de chispa pueden combinar muy bien con los mismos tonos en la pared o con el blanco.

Calidad y precios
Si quiere ahorrarse dinero, sea su propio decorador. Si no está muy seguro de sí mismo, déjese aconsejar por amigos de reconocido buen gusto. Aunque está claro que un decorador profesional significa ir sobre seguro. Antes de empezar, valore la calidad del mueble; si no es bueno, no malgaste en el retapizado: la tela puede costar tanto como la estructura y ésta puede que no tenga mucha vida.

Los precios de telas y tapicerías varían entre los 9 y los 300 euros por metro; dependerá de la calidad y la resistencia de los tejidos. Por unos 24 euros las calidades son más que aceptables. Busque y compare precios; un buen tapicero hace con dos metros de tela lo que otros con cuatro. De cualquier modo, tenga en cuenta que tapizar en liso es mucho más sencillo que en rayas y menos costoso, ya que éstas deben conjuntar en cada case que haga el mueble.